Nace un nuevo festival en Madrid en forma de ciclo de conciertos. Eso es La Carbonería del Galván, un nuevo concepto para seguir ofreciendo música en directo en la capital, y en concreto, en el Parque Tierno Galván. Entre las confirmaciones estaba el mismísimo e inconfundible Kiko Veneno, quien compartió escenario con La Gipsy Kings el pasado jueves 2 de julio.
Antes de nada, comentar que en los accesos al recinto, había una zona para dar paso a las personas con movilidad reducida. Una vez dentro pudimos ver un gran escenario y varias zonas chill muy confortables, una de ellas con sombrillas azules de una marca de cerveza industrial conocida de Madrid. Y junto a esto, diferentes puestos de comida y de esta bebida citada. Además había un ambiente sano bastante amigable, junto con una sinergia común compartida por su pasión por la música que allí se iba a ejecutar. Por último, informar que por allí pasaron un total de 1.600 personas ese día en concreto.
Y ahora pasemos a centrarnos en el concierto de Kiko Veneno. Hablar de este músico, es hablar de un pionero dentro de la rumba catalana, pero hecha en el sur. Pues su estilo es tan personal como también tan reconocible, ya que fusiona rumba, flamenco, blues, rock y chill out. Y todo ejecutado con muy buen gusto. En el escenario contó con un total de siete músicos entre guitarrista eléctrico y de guitarra española, bajista, percusionistas, teclista y batería. Así pudimos ver a Jimmy González a la batería, Rafa «Teto» García a los timbales, José Torres a la guitarra española, Álvaro Marabot a la guitarra eléctrica, Juan Ramón Caramés al bajo, Anabel Pérez al teclado y Willy Leal a los coros y percusión.
Kiko Veneno y los suyos ofrecieron una actuación de una duración de una hora y veinte minutos. Hicieron su entrada con «Lobo López», perteneciente al disco «Échate un Cantecito». Y el mismísimo Kiko dijo: «Qué día tan bueno. Cómo brilla el sol». Fue un arranque muy tranquilo, para ir allanando el terreno de lo que vendría después. Con «Memphis Blues», adaptación de «Stuck Inside of Mobile with the Memphis Blues Again» de Bob Dylan, él introdujo la armonica. Además el acompañamiento de guitarra eléctrica y guitarra española aportó calidez a la interpretación.
Y a destacar, el momento en el cual se llevó al directo el nuevo single, recientemente publicado. Es «Helicrisum», cuyo título hace alusión a una flor amarilla, color que ha utilizado para la portada de este nuevo sencillo. Y tiene una letra llena de nostalgia, que decía: «Un día yo me perdí, siguiendo el olor que viene del mar. Me acuerdo de ti. Me acuerdo de ti, cada vez que lo siento». Y con un público más animado y enganchado al concierto, llegó con un inicio entre palmas «Superhéroe de Barrio». En cambio, con dedicatoria para todas las mujeres vino «Olivia». El protagonismo de Willy Leal llegó cuando tuvo su momento a la voz con ese cante jondo, que le nació de sus adentros durante «En Un Mercedes Blanco».
También cabe señal que Kiko utilizó una guitarra eléctrica Fender en dos canciones: «Echo de Menos» y «Joselito». Y después de presentar a la banda que le acompañaba, dio paso al último tema. El concierto llegó a su fin, cuando interpretaron la archiconocida «Volando Voy», que nunca falta en los directos de Kiko Veneno y fue muy bien recibida y acogida. Tras este, los asisten rompieron en aplausos y reclamaron un tema más. Pero no pudo ser, ya que tenían que dar paso a La Gipsy Kings.
Crónica por: Gloria A.B
Fotos por: Pedro Bao
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