Quizás no es alguien masivamente conocido, pero el argentino Marcelo Champanier es esencia de puro rock and roll, con influencias muy claras que van desde Dylan a los Stones y, creedme, suena honesto y puro. Convence con sinceridad brutal. Afincado en Madrid desde el año 2000, su primer trabajo lleva colaboraciones de músicos como Candy Caramelo, Ariel Rot o Coque Malla y le lleva a recorrer los escenarios, tocar en el “Rock en Miami” con nombres como El Tri, La Renga o Rata Blanca, entre otros. Una carrera musical que le lleva por todos los escenarios, participar en el disco Tributo a Mikel Erentxun y muchísimas cosas más, conformando un currículum musical brillante.
En esta ocasión presentaba un disco en directo grabado en esta misma sala y, como os podéis imaginar, no hubo muchas diferencias a nivel de setlist… pero… ¿A quién le importa? Esto es solo rock and roll y hay que disfrutarlo al máximo nivel y no poner ninguna pega.
Me encanta disfrutar de temas heredados de la esencia del rock argentino, de nombres como Calamaro o los propios Rodríguez, en medios tiempos cocinados a fuego lento como “Treinta lunas de abril”, que no puede faltar en su setlist y que me parece sencillamente exquisito. Viajar a lo largo de la noche por diferentes pasajes musicales, como un descarado y macarra “Satán a veces”, el delicioso sabor del soul en “Ya sé que I’ve Got You Under My Skin” o la pureza stoniana de “Rock de luna”.
Sin duda, un músico fascinante que cuenta con una banda absolutamente demoledora, con músicos de larga experiencia como Javier Quintana a la otra guitarra, y que se ensambla de manera perfecta junto a Chilo a la batería, y que siempre es una gozada verle cómo toca, sin olvidarnos de Rafael Martín y Federico Lechner al bajo y los teclados, que sin duda dan matices al resultado final.
¿Y qué me gusta especialmente de las composiciones y del directo de Marcelo Champanier? Pues, sencillamente, la capacidad de llevarnos como en una montaña rusa: muchos matices musicales e ir de pasajes más lentos a otros más descarnados y de puro rock and roll, manteniendo fuerza e intensidad con los temas mencionados u otros que disfrutamos esta noche, como “Buenas Intenciones”, marcadamente stoniana, “Fuera de la Ley”, el blues denso y oscuro de “El Laberinto” o el tributo lleno de cariño a Los Rodríguez con “La milonga del marinero y el capitán”. Sencillamente, fabulosa muestra de cómo hacer rock and roll.
Crónica y Fotos por: Charly Rock And Roll
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