Los asturianos se pasaron por la capital el pasado sábado 11 de marzo para presentar su último álbum «La Teoría del Fuego». Éste fue editado hace justamente un año, pero con el cuál tienen aún mecha para rato, como demostraron en este concierto.

Desakato vino con el grupo paisano Destruyan Ciudad Accidente, los cuales comenzaron a eso de las 20.30 con una interesante propuesta musical y la sala aún a medio gas. El grupo cuenta con dos trabajos, «Fuego» y «Puñal» de 2015 y 2016 respectivamente. Como ves, es una banda joven la cuál surfea entre estilos que se mueven incluso más por el rock alternativo o postrock, en el que priman los progresivos pasajes musicales por encima de todo lo demás. Complejos y constantes cambios de ritmos marcados por un excelente músico a las baquetas, y elaboradas melodías creadas a partir del limpio sonido de sus guitarras y aderezadas con una bien construida base de bajo. Además con una voz ligeramente desgarrada que navegaba sobre todo ello y lo acompañaba de forma muy agradable como en «Bandera Negra» o «Europa»; o la más rockandrollera «Carbón».

Estas son las claves que percibí al escuchar a Destruyan Ciudad Accidente en directo, y cabe decir que al cierto escepticismo inicial de quienes no estamos tan familiarizados con estos estilos, dio paso rápidamente el reconocimiento que se desprende cuando se ve un trabajo bien hecho. De hecho, te dejo por aquí su bandcamp para que puedas escucharlos con más atención:
https://destruyanciudadaccidente.bandcamp.com/

Desakato saltaba después al escenario con la sala abarrotada y los ánimos del personal bien encendidos. Comienzan con «Tiempo de Cobardes», tema que a su vez abre este último trabajo y del que han publicado videoclip muy recientemente.
En una exhalación han descargado también «Animales Hambrientos» y la mítica «Octubres Rotos». Pues sí que empiezan fuerte, pienso, para rápidamente caer en la cuenta de que si por algo se caracteriza la banda es justamente por la intensidad y la garra que imprimen en sus directos. Hablar de Desakato y de fuerza es redundante, vaya. Continúan con «Contra La Pared», «La Noche» y «Ritual». A estas alturas ya nos hemos hecho al magnífico juego de voces de los hermanos, las cuales empastan a la perfección y dan ese equilibrado aporte entre la brutal voz gutural de Pepo y la voz limpia de Pablo.

Con ese comienzo thrasher, marcado por un riff machachón y un frenético ritmo de batería, anuncian «La Ira De Los Hambrientos». Otro afilado corte de su anterior álbum «La Tormenta»; que es precisamente lo que desatan en directo con este tema, una tormenta humana de pogos. Apelan al Rock and Roll de Asturies con «Barcos en Llamas», de su «Teoría del Fuego» y nos marchamos después a un tercio algo más lento con los medios tiempos de «Batalla Final» y «Tu Avalancha». Una falsa sensación de calma que de un plumazo se ve dinamitada por los pesados riffs y el juego de batería con el que empieza «Columnas de Humo». Mientras, en el foso: calor. Calor. Y más calor. Todos sudamos a chorros pura adrenalina.

Lo que nos queda por venir es auténtica artillería pesada en forma de «Héroes», «Trompetes de Xericó» (donde Pepo hace gestos que animan a formar un enorme mosh pit en medio de la sala) «Heridas Abiertas», en el que los dos hermanos cantan y tocan literalmente sobre el público, o «Carta de un Paria». Con el estribillo salvaje de «La Hoguera» vamos echando los últimos restos, pero aún hay que guardar fuerzas para los bises. Antes de que se hayan ido ya está todo el personal vociferando que vuelvan. Entonces, sin hacerse demasiado de rogar (ya se sabe que el tiempo apremia en estas salas discotequeras) vuelve Pablo acompañado de los acordes de «Cada Vez», donde sólo se oye la voz de público, y aunque después se eche de menos al gaitero, el resultado general del tema en directo es bueno. Después la pegadiza «Cuando Salga el Sol» y para el broche final ese combo genial que forman «Pánico en Frankfurt» y «La Tormenta», de su anterior trabajo. Con la intro progresiva de Pánico, Pablo baja al foso mientras toca su guitarra y va abriendo lentamente una brecha en su centro. Está preparando el terreno para lo que se espera; a saber, un wall of death a ritmo de la tralla que destila este temazo. Las hay quienes, en cambio, nos contentamos con hacer algo de headbanging sin causarnos una lesión cervical y con ello nos damos por satisfechas. Cantamos una y otra vez ese elocuente estribillo «Deslumbrar al sol, hermosa sensación, ha llegado el día de la resurrección…» Y no nos cansaríamos nunca, pero en algún momento había que parar y la mejor forma era con la tormenta. En esta última canción Pepo y Pablo se tiran sobre el público de la forma definitiva y más espectacular si cabe, y poco después termina semejante show, donde me declaro una de sus supervivientes.

Salud y Rock and Roll

Crónica por: Elena O.B
Fotos por: Mikel Masa

 

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