La noche del viernes 4 de septiembre en la sala Gruta77 de Madrid fue marcada por un cierre de una etapa y también despedida de uno de los locales de conciertos de la capital de la escena underground. Dentro de la programación que ofrecía, estaba Amón Ra & The Melofers y Las Madres, una velada marcada por el rock más personal de toda la ciudad.
Si algo hay que señalar es que, Gruta77 ha acogido a numerosas bandas tanto de Madrid como de fuera, y ahora que va a echar el cierre, está organizando una programación estelar, contando con los grupos que han pasado por allí. Por eso mismo, allí estaban ellos: Amón Ra & The Melofers y Las Madres. Probablemente sería su última vez allí. Y resaltamos que, la sala estaba a rebosar, llena y con un gentío que, se venía que el público venía a disfrutar del concierto, porque era una noche única y especial. Amón Ra celebraba su 50 cumpleaños y presentaba su nuevo proyecto con el lanzamiento del primer disco, «La Tiranía del Rock». Pero también, se rodeó de su banda de siempre, que ya hemos citado en el primer párrafo y en este también. Y desde luego, fue una noche entre amigos y gente conocida del barrio de Carabanchel y del mundo del rock y punk vinculada a la escena musical en Madrid. Por eso mismo, nos encontramos caras conocidas como Bolo, cantante de Anti-Idols o el mismísimo Monje conocido por su paso por bandas como La Sagrada Familia, MadPunk o Larsen, entre otros.
Y una hora más tarde de la apertura de puertas, daba comienzo la gran noche con la actuación de La Madres, la banda liderada por el mismísimo Amón Ra, seguido de sus compañeros Manu Van Damm a la guitarra, Ángel Suárez al bajo y Pablo Díaz a la batería. Su directo fue corto, formado por cuatro canciones del propio grupo, y que allí interpretaron. Pero también hubo momentos entre risas y humor y otros para cantar el cumpleaños a un servidor. Todo fue en buena sintonía, en un ambiente muy amigable y agradecido. Curiosamente, la camisa que gastaba Amón Ra tenía serigrafiado el logo de su grupo. «La Marabunta», incluida en el EP «Días en California» fue presenta con una dedicatoria incluida, para la gente de la generación de ellos, que salía por los Bajos de Argüelles. Después llegó «Cuenta Nueva», esa que decía: «borrón y cuenta nueva y empezar». Y para cerrar escogieron «Esconder el Corazón», un tema más cañero y duro, aunque a veces había momentos de medios tiempos. Y luego subió al escenario el gran Silvestre (primo de Manu Van Damm y también escritor de novelas) a la voz, quien cantó una versión de Joaquín Sabina, «No Me Puedo Enamorar de Tí». Pues este llevaba una camiseta de la Reina de picas de la baraja de cartas francesa, pero con la imagen de Freddy Mercury. Y en resumen, esta canción estuvo presente es el cierre, porque Amón Ra es muy sabinero.
Amón Ra & The Melofers en cambio, intercaló canciones del disco a presentar, «La Tiranía del Rock» con una de Las Madres. La formación que llevaba se componía por Monse Mayoral a la segunda voz, Manu Van Damm a la guitarra, Nacho del grupo Macarrones al bajo, Javier Álvarez, también en Engendro, al teclado y Miguel MLF «Melofo» a la batería, que es quien da nombre a The Melofers. Amón Ra cambió de actitud y de ritmos. Además vestía una camiseta de Joaquín Sabina. Por otra parte, todas las canciones eran más personales, un poquito más melódicas y con letras de amor y desamor. Con la llegada de «Los Martes», el formato se redujo al de un trío aún más melódico total con Amón Ra y Monse Mayorga a las voces y Javier Álvarez a las melodías. Y también hay que señalar, que comentaron que Astray estuvo al sonido.
Además también interpretaron «Te Jodes», tema de Las Madres, que se incluye en el disco «El Caballo del Malo». Y no nos olvidemos de Martita 37 (37 Hostias), quien colaboró a la voz en «Juan de Mena». Y en la parte final, cuando el concierto estaba llegando a su fin, Jokin Peña, hijo de Amón Ra subió al escenario a cantar en «Bakalao en Valencia», dándole ese toque más malote, urbano y de aire fresco. También salió Raquel Sánchez, guitarrista de Los Jaleos con su Epiphone Casino, una guitarra clásica sesentera. Y después, se despidieron con «Amor en un Barco», de la que dijeron que es una canción del verano.
Crónica por: Gloria A.B
Fotos por: Charly Rock And Roll
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