Uno de los guitarristas más fascinantes del mundo, Yngwie Malmsteen, ha anunciado el lanzamiento de su nuevo álbum de estudio, «Hell Or High Water», que verá la luz el 13 de noviembre a través de Music Theories Recordings / Artone Label Group. Para abrir boca, también ha presentado el primer sencillo del disco, «Now Or Never».
Cuando se habla de los mejores guitarristas de todos los tiempos, de esos músicos excepcionales que no solo dominaron su instrumento sino que crearon un lenguaje propio, Yngwie J. Malmsteen ocupa un lugar junto a nombres revolucionarios como Jimi Hendrix, Jimmy Page o Edward Van Halen.
Las nueve canciones que componen este nuevo trabajo fueron creadas con un proceso meticuloso y completamente intencionado, lejos de las distracciones que suelen entorpecer la creatividad en la actualidad. Es una metodología que Malmsteen comenzó a aplicar durante la creación de «Parabellum» (2021), impulsado en gran parte por las circunstancias de la pandemia. El resultado fue tan satisfactorio que decidió convertir ese enfoque en su forma habitual de trabajar.
«Cuando empecé a grabar discos simplemente utilizaba las canciones que ya tenía compuestas», explica. «Más adelante entré en la rutina de hacer un álbum, salir de gira y después escribir el siguiente. Durante la pandemia comprendí que era mucho mejor concentrarme completamente, sin interrupciones. Me quedé en casa escribiendo este álbum durante ocho meses. Llegué a terminar entre 80 y 90 temas, y después tuve que decidir cuáles eran realmente los mejores.»
Para alguien que parece capaz de crear grandes composiciones prácticamente de la nada, explicar cómo nace una canción no resulta sencillo. Sin embargo, Malmsteen se siente profundamente agradecido por la abundancia de ideas que llegan a su mente, ideas que para otros músicos podrían requerir meses o incluso años de desarrollo. Para él, simplemente forma parte de su naturaleza.
«Incluso cuando no tengo una guitarra entre las manos, la música aparece en mi cabeza», afirma. «Es como en la película Amadeus. Mozart recibía la música ya completamente formada. Yo entiendo los elementos que componen la música y puedo construir prácticamente cualquier cosa. Si me pidieras una canción de death metal, llámame dentro de cinco minutos y la tendrías. ¿Quieres country, western o reggae? No hay problema. Puedo escribir lo que sea. El lenguaje de la música es sencillo. Hay determinadas notas que funcionan juntas dentro de cualquier estilo y resultan agradables al oído. Las ideas no llegan constantemente, pero cuando aparecen lo hacen como una avalancha. Las piezas que finalmente elijo para mis discos son auténticos regalos que intento capturar porque incluso a mí me sorprenden. En ese sentido, me considero muy afortunado.»
El primer sencillo, «Now Or Never», reúne todos los elementos característicos del universo Malmsteen: riffs ejecutados con palm mute, melodías de inspiración barroca, voces poderosas y una técnica guitarrística absolutamente deslumbrante. Si alguien quisiera entender quién es Yngwie Malmsteen en una sola canción, probablemente este tema sería la mejor presentación posible. Lo mismo puede decirse del segundo corte y gran pieza instrumental del álbum, «Am Caprice/Hell Or High Water».
Compartimos el videoclip oficial de «Now Or Never» a continuación:
Canciones como «(On The) Battlefield» y «Eye For An Eye» contienen algunas de las interpretaciones vocales más sólidas de toda su carrera, mientras que los instrumentales «Antikythera» y «Beyond Zeta Reticuli» —títulos inspirados en importantes descubrimientos científicos— vuelven a demostrar su extraordinaria capacidad compositiva.
«Hell Or High Water» es un álbum cargado de emoción de principio a fin, aunque el tema que cierra el disco, «Father», es sin duda el más íntimo y conmovedor. La canción fue escrita como homenaje al padre del guitarrista, fallecido el año pasado.
«Era un hombre extraordinario», recuerda Yngwie. «Me sentía orgulloso de tenerlo como padre y lo quería muchísimo. Quise dedicarle todo este trabajo, y especialmente esa canción. Quería que quien la escuchara sintiera lo mismo que sentí yo. Nicola Paganini dijo una vez: ‘Hay que sentir profundamente para conseguir que los demás también sientan’. Una cosa es ser una máquina de escribir y otra muy distinta ser alguien capaz de contar historias que emocionen a las personas. Ese siempre ha sido el verdadero objetivo.»
Después de décadas de carrera, Yngwie J. Malmsteen sigue mostrando la misma determinación que lo convirtió en una leyenda de la guitarra. Si la música le satisface a él, eso ya es suficiente; que además conecte con el público es un valor añadido. Esa convicción, unida a una absoluta fidelidad a su visión artística, es precisamente lo que lo ha convertido en una figura imprescindible para generaciones de guitarristas. En el universo de Malmsteen no existen los términos medios ni los compromisos creativos. Su trayectoria ha estado, y seguirá estando, marcada por la autenticidad y la honestidad artística.
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