La Fuga cumple treinta años de trayectoria y Madrid quiso celebrarlo por todo lo alto. Con motivo de este aniversario, la banda regresó a La Riviera para ofrecer dos noches consecutivas en las que colgó el cartel de sold out. Nosotros asistimos a la jornada del viernes, en la que varias generaciones se reunieron para celebrar una historia construida a base de guitarras, carretera y muchas canciones.
La velada arrancó con la ya habitual intro. Edu y Nando fueron los primeros en pisar el escenario, seguidos de Sergio y Xavi Moreno, vocalista de la formación desde 2022. Lejos de apostar por una apertura predecible, rompieron el hielo con «Cada vez duele menos» y «Jaleo», una combinación poco habitual que dejaba entrever una de las señas de identidad de sus últimos directos: unos repertorios que no dejan de sorprender y que siempre guardan espacio para recuperar canciones menos esperadas.
A partir de ahí, el concierto ofreció un recorrido por las distintas etapas del grupo. De sus primeros trabajos llegaron temas como «Pedazo de morón», incluido en «A golpes de rock and roll» (2000), mientras que «Calles de papel» (2003), uno de los discos que consolidó su trayectoria, estuvo representado por «Trampas al sol» y «Miguel». También hubo espacio para la etapa de Pedro Razkin al frente de la voz, con «Camarote», de «Más de cien amaneceres» (2013), y para mirar a su etapa más reciente con «A ratos», «Horas infinitas» y «Flores de mentira», pertenecientes a «Justo después del silencio» (2025). A este repaso se sumaron canciones de Negociando gasolina (2005), como «Las olas», además de clásicos como «En vela» y «La balada del despertador». Un repertorio que permitía recorrer treinta años de música y comprobar cómo cada etapa ha ido dejando su huella en la identidad de La Fuga.
El componente más personal llegó cuando Xavi compartió una anécdota con los asistentes: comenzó a tocar influenciado por La Fuga y nunca habría imaginado que acabaría formando parte de la banda. Incluso confesó que «A las doce» era su disco favorito. Una historia que añade una perspectiva especial a su presencia sobre el escenario y que demuestra hasta qué punto las canciones de un grupo pueden marcar el camino de quienes las escuchan.
A medida que avanzaba la noche, la respuesta de la sala fue creciendo. Si durante algunos momentos el público se mostró más contenido, con «Amor de contenedor», «Luna de miel», «Majareta» y «Heroína» llegó uno de los bloques más intensos del concierto. Los aplausos, los pogos y los coros multitudinarios terminaron de llenar La Riviera de esa energía que tantas veces acompaña a los directos de la banda.
Tras una breve pausa, Nando reapareció con un solo de guitarra que sirvió de antesala a «No solo respirar». La canción desató un nuevo pogo y, como ya es habitual en sus conciertos, Xavi y Nando bajaron entre el público para tocar rodeados de los asistentes, acercando todavía más el escenario a la pista.
El tramo final mantuvo el ritmo con «Baja por diversión», antes de dar paso a «Por verte sonreír», una de esas canciones que no podían faltar en una celebración como esta. La Riviera se convirtió entonces en una sola voz para cantar uno de los temas más especiales de su repertorio. «Buscando en la basura» y «P’aquí p’allá» fueron las encargadas de cerrar la noche.
Una de las cosas que más estamos disfrutando últimamente de La Fuga es precisamente la variedad de sus repertorios. Con tantos discos y tantos años de canciones a sus espaldas, siempre hay algún tema que cada seguidor espera volver a escuchar. Recuperar canciones de distintas etapas y darles espacio en directo es una forma de mantener vivo todo ese recorrido y de conseguir que ninguna se quede en el olvido. En ese sentido, la selección de esta noche fue uno de sus grandes aciertos. Quizá, tratándose de una fecha tan señalada, se echó en falta alguna sorpresa adicional o algún guiño especial que diferenciara la celebración de una noche más de gira. El repaso por su discografía estuvo muy presente, aunque cabía esperar algún detalle más conmemorativo para una ocasión que solo se celebra una vez.
Treinta años después, La Fuga sigue reuniendo a su público alrededor de canciones que han acompañado a varias generaciones. Y si algo quedó claro en La Riviera es que, pese al paso del tiempo y a las distintas etapas de la banda, su música sigue encontrando la misma respuesta al otro lado del escenario.
Crónica por: Itziar Donaire
Fotos por: j.m.donaire
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