Enorme cartel el que lució la capital el pasado sábado, en el cual además los tres grupos que lo coronaban traían consigo sendos nuevos trabajos como quien lleva una hogaza de pan recién horneado bajo el brazo. Apetecible y delicioso.

Precisamente el sabor agridulce a la noche lo puso el hecho de que la sala abriera puertas una hora más tarde de la programada, provocando así la desesperación de los que nos tomamos en serio los horarios y estamos ahí desde la hora de apertura anunciada. Con todo y con eso, Avida Dollars comenzaba algo antes de las nueve de la noche. La formación catalana tiene ya un número considerable de trabajos dada su juventud, y es que cuentan con los discos «Paramnesia» y «Esencia» de 2010 y 2012 respectivamente, además de «Berriak» como single de 2014, y además su último lanzamiento «Catarsis». Este último tiene formato de EP y continúan con su presentación en los directos; pero también hubo espacio para temas de sus anteriores trabajos como «Esencia» o «Croacia», donde advertimos bases pesadas con golpes de batería a medio tiempo muy marcados y una carga instrumental importante, todo ello acompañado de una voz limpia y largos fraseos en los estribillos de Pablo Franco. Con Avida Dollars nos referimos quizás a un estilo de rock alternativo, o lo que gusta ahora en llamar como post-rock, que en este caso resulta mucho más crudo y auténtico en el directo que en estudio. Una legión de fieles seguidores acaparan las primeras posiciones de la pista y cantan y bailan animando así al resto de la sala. Se despiden con «Éxodo», single de su último EP «Catarsis» y con el local considerablemente lleno y expectante por los grupos que quedaban por venir.

Llega el turno de «De la cuna a la tumba«, compacto y sonoro nombre para una banda sevillana inclasificable que cuenta con músicos de recorrido. Como es el caso de su vocalista, Juan A. Soler «Kantz», conocido por ser a su vez cantante de «Tempel». El grupo además traía también por bandera su último álbum, [ algo sin nombre *] , que les quemaba entre las manos dada su recientísima salida. De él nos dieron buenas muestras con «#roratecaeli» o «#siena». También con «#sjögren», donde el limpísimo riff de guitarra que se repite una y otra vez junto con el ritmo de batería, construyen una base sobre la que Kantz canta primero de esa forma cálida para poco después romper con el desgarro que tanto lo caracteriza. Fue un concierto muy completo, ya que contó también con las canciones de su primer trabajo homónimo, con las cuales la audiencia estaba aún más entregada si cabe. Así fue por ejemplo el caso de las intensísimas «Huesos», donde el público coreaba enfebrecido sucios huesos, sucios huesos…cuéntame otra mentira; o «Catalizador» con la cuál se despiden al grito de no dejéis que el barco se hunda y con el mismo altísimo nivel de intensidad, habiéndonos conquistado a todos. Gran trabajo el de «De la cuna a la tumba«, que se merendó literalmente la sala.

Siendo las once ya pasadas, Aphonnic aún quedaba por salir. Los había que nos figurábamos lo peor a sabiendas de los estrictos horarios de discoteca, pero adelantaré que hubo final feliz, pues se cumplió con el setlist programado. Los gallegos están de gira con su flamante último trabajo «Indomables», cuyo contenido resulta tanto o más atractivo que su particular portada. Comenzaron con la melódica «Amarga despedida» de su anterior álbum «Héroes», donde queda claro desde el principio que se mueven con naturalidad sobre sonidos disparados. Vino después la primera cata en directo de «Indomables» con «Osos Color Salmón» y «Amantes», que sin lugar a dudas están a la altura de las expectativas. Más madera en forma de ese hardcore melódico que tan bien hace la banda gallega con «Mi Capitán», donde definitivamente nos desmelenamos. Tras ellos, la absolutamente genial «Luz y Fer», que mezcla el metal más pesado y brutal con pasajes melódicos perfectamente conjugados, dando un resultado final de lo más equilibrado y simétrico.

Y ahora sí, nos metemos de lleno con «Indomables». Una sarta de temas de este último trabajo se suceden, empezando por «Ombligos», con el reconocible juego inicial de batería de Alen y la voz rabiosa de Chechu que le sigue. Un verdadero cañón y uno de los primeros singles del disco. En la «La Deseada» reparamos en Richy y su mano con el bajo, tras ella llega el precioso medio tiempo «Cunfía», el cual una vez descubres no puedes dejar de escuchar una y otra vez; aunque cabe decir que en el directo quizás me resultó demasiado lento. Muchísimas gracias, carallo, no suelta Chechu, espontánea y sinceramente agradecido de estar compartiendo aquella noche con nosotros. El show va tocando su fin, pero aún queda tiempo para descargar «Honrada Avestruz» y la bestial «Fruta Fresca», tema con el que los conocí en un programa de El Vuelo del Fénix de Radio 3 y con el que comenzó mi idilio con la banda. Para rematar «Jerry» y por último «Cíclopes», con ese emotivo final…bailaremos tu y yo, sí, tu y yo…como remate perfecto.

Echo muy en falta «Aquellos Maravillosos», una de mis canciones favoritas de «Indomables», pero me doy por más que satisfecha con el exhaustivo repaso que han hecho al álbum. Probaremos suerte en el siguiente concierto de la banda al que tenga oportunidad de ir, a ver si cae la breva.

Salud y Rock and Roll

Crónica por: Elena O.B
Fotos por: Pedro Bao

 

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