En esto de meter etiquetas, calificar la música y demás historias no soy un experto. Y en el caso de Arizona Baby los más avanzados hablan de sonoridades de rock americano, country y este tipo de género musical. Yo no seré quien lo niegue; pero ver a un trío como ellos sobre el escenario de la Sala El Sol con dos guitarras acústicas y una batería, es sencillamente alucinante. Sacan chispas a cada acorde, muestran un virtuosismo musical que te pone la piel de gallina, y sobre todo, por qué atesoran fuerza, intensidad y son absolutamente brillantes.
Yo conocí a este combo de Valladolid de dos maneras, una fue en mi estancia en Radio Vallekas con mi “Generación Suicida”, gracias a mis compañeros de “Mordor Sonoro”, que apostaban a muerte por ellos y también, posteriormente, me zambullí de lleno en su mundo musical gracias a esa fusión musical tan fantástica y fresca con los Corizonas y aunque se ven claramente los mimbres musicales que facturan las dos bandas, se ratificas cuando ves a ambas bandas por separado, y especialmente Arizona Baby me dejaron absolutamente con la boca abierta en esa combinación, tanto en directo como en estudio.
El inicio de la noche de esta fenomenal banda enmarcada dentro del Sound Isidro, fue con “Lonely Road”, la puerta que nos adentra en su mundo musical, emanando un sabor de rock arenoso de carretera, que te engancha de manera fabulosa y conectando con “IOU Nothing», un blues rock con pinceladas a lo ZZTop que sin duda suena de manera perfecta o “The Truth”, que suena a continuación, más enraizada en la Americana. ”Dieciséis Toneladas”, la cover de Merle Travis a continuación, nos deja un excelente sabor de boca.
“Everything” es enérgico y lleno de intensidad, contrastando con el más pausado “If I Could”, que se cocina a fuego lento de manera perfecta y que desde luego no está exento de fuerza.
Sencillamente, pura magia que conecta de manera instantánea con una sala completamente entregada a la banda, y que disfrutaba cada acorde. ”Hit the spot” es la perfecta banda sonora para una película del oeste que tanto nos hacia disfrutar de críos ante la televisión, y que nos lleva a “Dirge”, y “Shiralee”, que van a cerrar ante un público pletórico la noche… aunque todavía quedaban balas en el cargador…
La banda tras unos minutos volvía con la excitante “Devilish Minds”, que viene envuelta dentro de un ritmo funky absolutamente contagioso, que nos lleva de la mano a “Nightmare in Suburbia”, que me recuerda en algunos pasajes a la energía y esencia de los maravillosos The Who; y por supuesto, la guinda final con la fabulosa “Streets of Babylon” para dejarnos absolutamente sin habla. Una noche sencillamente fantástica.
Crónica y fotos por: Charly Rock And Roll
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