Gran cita la de Toundra en el Palacio de Deportes, (me niego a llamarlo con su nombre actual), junto a tres bandas de gran calibre y géneros similares en sus planteamientos. El formato en esta ocasión era The Box, que delimita la cancha a más o menos la mitad de su aforo, con un gran telón que evita en gran medida que el sonido se escape y rebote. La gente iba acercándose al lugar y la emoción se respiraba al poder asistir a un nuevo paso de gigante de una de las bandas de rock más potentes de España. Muchas caras conocidas entre un público que aúna desde a “indies” hasta a un público más metalero, pasando por rockeros de todas las edades. Los conciertos comenzaron puntualmente y esto fue lo que experimenté durante la tarde noche. En la que como curiosidad, no se nos permitió abandonar el recinto en ningún momento, ni a público ni a prensa. Haciendo imposible fumarse un cigarrillo, o tomar un poco el aire o un refresco sin sufrir los abusivos precios del lugar. Vamos a los conciertos…

VIVA BELGRADO 8

VIVA BELGRADO: Había escuchado grandes alabanzas sobre los cordobeses, por lo que tenía curiosidad por verlos en directo, y aunque siendo un concierto correcto, me dejó algo frío. Puede que un recinto tan grande y a un tercio de su capacidad,no hiciera justicia a su sonido, quién sabe. La propuesta del cuarteto se podría definir como una especie de Post-Rock-Hardcore. En el que la dosis de Hardcore la pone principalmente una voz desgañitada, con potentes y repetitivos gritos agudos, alternando eventualmente con partes más íntimas y medio habladas.
El concierto fue una predecible sucesión de pasajes musicales que subían y bajaban de intensidad, sin llegar a emocionar a un servidor. No se les puede negar sin embargo cierta valentía en su propuesta. Introducir este tipo de voz dentro de una música tan cercana al post-rock, (y además en castellano), es una apuesta arriesgada, que ya tiene muchos adeptos y que con el tiempo es probable que enganche a muchos más.

JARDIN DE LA CROIX 3

JARDÍN DE LA CROIX: Los madrileños son ya uno de los máximos exponentes del Post-Rock instrumental en España.  Tras diez años de carrera y tres discos en el mercado, poco a poco se les va reconociendo su gran calidad, lo que les ha llevado a tocar en pequeños y grandes festivales como Resurrection Fest. Esta noche como de costumbre, no defraudaron. Estuvieron impecables en todo momento y además el sonido les acompañó. Sus guitarristas demostraron grandes dosis de sensibilidad musical y una habilidad magistral en la técnica de tapping, recurso algo recurrente pero que no llegó a cansar en ningún momento. El manejo de los tiempos en sus composiciones te seduce y hace viajar a través del concierto de forma fluida e intensa, dejando buen sabor de boca al público que ya se empezaba a acumular en la sala.

ALCEST 8

ALCEST: Poco o nada conocía de esta banda francesa. De lo poco que sabía era de sus comienzos Black Metal, lo cual me llamó la atención. Ya que una de las bandas que más me ha llamado la atención últimamente, los islandeses Sólstafir, tuvieron una evolución similar. Lástima que lo que me encontré no era lo que esperaba. Actualmente los galos practican un metal atmosférico, denso, con voces suaves en su mayoría y algún momento gutural. La verdad es que después del conciertazo de Jardín de la Croix, su propuesta supuso una bajada de pulsaciones repentina. Algunos fans se arremolinaban frente al escenario expectantes, pero la mitad del respetable deambulaba por el Palacio de Deportes, pedía sus bebidas y hacían tiempo a la espera del gran cabeza de cartel. Un concierto relajante, interesante y con una ejecución más que notable, que servía como preámbulo al plato fuerte de la noche.

TOUNDRA 10

TOUNDRA: Y llegó el momento culmen de la noche. Con un breve retraso aparecía Toundra en el escenario. Previamente una orquesta que había en un escenario elevado interpretaba una breve intro para desembocar en el tema “Ara Caeli”, primer corte del que es, en mi humilde opinión, el mejor trabajo de Toundra hasta la fecha (III). La banda estaba entusiasmada ante un recinto que superaba ampliamente la mitad del aforo, con un público entregado y en perfecta comunión con los músicos. Los cuatro de Madrid nos ofrecieron un recital perfecto, aunque hubo momentos en los que a la orquesta le hubiera venido bien algo más de presencia, ante una batería que se comía gran parte de los instrumentos, esto se advirtió sobretodo en la maravillosa pieza “Requiem”, que debido a esto no llegó a disfrutarse al 100%. También contaron con la colaboración de una pareja de percusionistas que dio un toque de color a la velada. Un gran despliegue de medios y artistas que hacía justicia a una de las bandas más en forma del momento. El concierto concluyó tras un breve bis, ya que el tiempo se había echado encima y tocaba desalojar el Palacio de Deportes.

Gran concierto de Toundra, y bien acompañado por tres bandas competentes.Este éxito demuestra una vez más la calidad que atesoran muchas bandas nacionales, las cuales merecerían más atención por parte de los medios, para de esa manera favorecer a la cultura de este país, la cual tiene un gran potencial, desperdiciado por mentes obtusas que ignoran el valor de las joyas musicales que habitan nuestro panorama. Esperemos que esto cambie poco a poco. Toundra ya ha puesto su grano de arena, demostrando que se puede hacer un gran evento de rock y conseguir una gran afluencia de público. ¡Enhorabuena!

Crónica y fotos por: Esteban Muñoz

 

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