Como si de un juego de palabras se tratara, Blokeo y Sakeo unieron fuerzas el pasado 28 de octubre para demostrar todo lo que son capaces de hacer sobre el escenario.

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Blokeo abrió la función. Continúan con la presentación de su trabajo «Sólo Nos Queda Vencer», del que ahora se cumple un año desde su lanzamiento y con el aún tienen mucho que rodar. Sin embargo comenzaron el repertorio con su segundo disco «Infarto, Desde el Corazón de la Bestia», con la explícita «Putas y coches» seguida de «Miserias», temas en los que observamos un sonido mucho más urbano con respecto al que hacen ahora. Continuamos con el punk sin adornos de «Castillas», donde recuperamos su primer trabajo, y con «Calaveras» cierran el primer tramo de concierto, a modo de repaso de su discografía anterior.

Cambiamos de tercio y nos cae del cielo (o del infierno) la versión «Cuando Nada Vale Nada» de los míticos Soziedad Alkohólika. Bestial tema con el que la banda nos adelanta que lo que queda de show va a ser pura tralla. Su frontman, Zurita, nos demuestra que los guturales no tienen ningún misterio para él mientras el público poguea disfrutando al máximo.

Queda oficialmente abierta la veda al hardcore más contundente, el que descargan con su último disco. «Libertad Vs Seguridad» «Ante la duda» o «Miedos de Comunicación» (tema que cuenta con la colaboración de Mars de Habeas Corpus en el álbum), nos lo confirman.

Solapadas una detrás de otra siguen «Guillotina» o la corebable «Tiran Piedras», en lo que se ha convertido en un auténtico festival de ritmos de doble pedal y grandes juegos de voces limpias y guturales. Se toman una pequeña pausa para presentar el tema que sigue con la célebre cita de El Club de la Lucha: » Compramos cosas que no necesitamos, con dinero que no tenemos, para impresionar a gente que no nos gusta», hablan de la rotunda «Ilusiones Manufacturadas». No podía faltar «Carne pa la picadora», versión incluida en «Sólo Nos Queda Vencer», y así vamos llegando al final del espectáculo, con la canción que da nombre al álbum y el que lo cierra, «Chemtrails». Grandes dosis de fuerza, frescura e ilusión con Blokeo. Seguiremos su pista.

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Llega el turno de Sakeo y aunque el personal presente en la sala no fuera muy numeroso, todos teníamos unas ganas enormes de ver a la cuadrilla sobre las tablas. Aparecen Rafael Redín y Natxo Zabala, ex-bajo y ex-guitarra de Koma, y se nos ilumina la cara.

Comienzan con «Saliva», el mismo con el que abren su único disco llamando «La Muda», editado en 2014. El riff machacón con el que empieza, la rabia en la voz de Arkaitz y el estribillo ácido y pegadizo nos transporta directamente al universo Koma. Seguimos con el ruido de las «Guillotinas» cortando el aire al ritmo de Rock ’n’ Roll y «La Muda». Después del tema cantado en vasco «Piztiaren Semea», que no está incluido en el disco pero del que hay grabado un video-clip, Arkaitz nos dedica unas palabras de agradecimiento. Hacen un cambio de guitarras y llega el primer recuerdo a Koma, es el crudo «Tío Sam», pero enseguida vuelven a Sakeo advirtiéndonos que son una «Banda peligrosa». Entramos ahora de lleno en un territorio dedicado por completo a la banda madre del que ya apenas saldremos en lo que queda de concierto, «Imagínatelos cagando» «Se dónde vives» y a modo de popurrí «Aquí huele como que han fumao» o la mítica «Mi jefe» hacen las delicias de los allí presentes. Afortunadamente no podía faltar uno de mis cortes favoritos de «La Muda», es la fresca y divertida «De regaliz», la cuál disfrutamos enormemente cantando a voz en el cuello. Después de «Cara de culo”, nos recuerdan que están más a gusto que en brazos para acto seguido soltar la bomba de “Bienvenidos a Degüeltlo”, en la que se subió a cantar Zurita y Garrido.

Muy a nuestro pesar llegamos al final con el tema al que hace honor su nombre. Consiguen terminar con todo el público coreando con fuerza “¡Sakeo! ¡Sakeo! ¡Sakeo!”. Un gran final de concierto para una gran banda que destila una fuerza y una aplomo reservado sólo a los que llevan tantos años en el oficio. No se esperaba menos. Patente queda la calidad y el empaque que le da a al grupo músicos de la talla de Rafael Redín o Natxo Zabala, sin menoscabar ni mucho menos a su cantante Arkaitz Miranda o a su batería David Loreto, los cuales están totalmente a la altura. Nos quedamos con ganas de más, y sobretodo, con ganas de tener noticias de un nuevo trabajo a la vista del grupo.

Crónica por: Elena O.B.
Fotos por: Pedro Bao

 

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