Según una investigación realizada en 16 países, entre los que destacan como por ejemplo Nueva Zelanda, Japón, Brasil, Francia, Reino Unido, Estados Unidos o Bélgica, entre otros, y donde han contado con 90 cerveceras, se ha estudiado los factores que influyen en el lúpulo para el resultado sea el de un ingrediente de mejor calidad del mercado. El proyecto se llama Terranean y ha sido impulsado por la empresa neozelandesa Eggers Hops.
La iniciativa concreta de la que hablamos en esta noticia se denomina New Moon Harvest (cosecha de luna nueva), y consiste en explorar la posible influencia de la fase lunar en el lúpulo y en las cervezas elaboradas con él. Y parte de la siguiente pregunta: ¿puede la fase lunar en el momento de la cosecha influir en el lúpulo y, por tanto, en la cerveza? La propuesta invita a los productores a trabajar con una misma materia prima y descubrir cómo la interpreta cada cervecera.
Eggers Hops y el proyecto Terranean
Eggers Hops es una empresa familiar dedicada al cultivo del lúpulo en el valle de Moutere, en Nueva Zelanda. Con seis generaciones de experiencia en este cultivo, la compañía ha puesto en marcha Terranean para investigar los distintos factores que pueden influir en la maduración, el aroma y las propiedades del lúpulo.
El proyecto celebra ahora su segundo año y vuelve a reunir a productores y cerveceros de diferentes partes del mundo. En esta ocasión, el ingrediente compartido es un lote especial de lúpulo cosechado durante la luna nueva de marzo.
Kem Eggers, cofundador y responsable de horticultura de la empresa, explica que la iniciativa nace de una curiosidad que va más allá de los factores agrícolas habituales. El suelo, las condiciones meteorológicas y el momento de la recolección son elementos conocidos que influyen en el desarrollo del lúpulo. La cuestión es averiguar si existen otros factores que también merezcan estudiarse.
La fase lunar es, por tanto, el punto de partida de una investigación exploratoria, no una conclusión científica demostrada.
¿Por qué se ha elegido el lúpulo Nelson Sauvin?
El protagonista de esta colaboración es el Nelson Sauvin, una variedad originaria de Nueva Zelanda muy apreciada en la elaboración de cerveza artesana por su perfil aromático característico.
Su nombre hace referencia a la región neozelandesa de Nelson y a su semejanza aromática con la uva Sauvignon Blanc. Esta variedad puede aportar notas que recuerdan a la uva blanca, la grosella espinosa, los cítricos y distintas frutas tropicales, o incluso melón, lo que la convierte en una opción interesante para elaborar cervezas de perfil aromático intenso.
La elección de Nelson Sauvin permite explorar cómo se comporta una misma variedad cuando se utiliza en diferentes cerveceras y recetas. Aunque todas parten del lúpulo seleccionado para el proyecto, cada elaboración puede presentar matices propios en función de la receta, las técnicas de lupulado, la levadura y el proceso de fermentación.
Así, la iniciativa no solo gira alrededor de la luna nueva, sino también de la diversidad de resultados que puede ofrecer un mismo ingrediente en manos de distintos elaboradores.
¿Qué países participan en la colaboración?
La iniciativa reúne a 90 cerveceras repartidas por 16 países. La información publicada hasta el momento menciona expresamente a Nueva Zelanda, Japón, Brasil, Francia, Reino Unido y Estados Unidos. También identifica a Norm Brewing, situada en Bélgica, como participante del proyecto.
Sin embargo, según hemos podido conocer, solo se han anunciado algunos de los nombres de los 16 países participantes. Por este motivo, no es posible ofrecer un listado completo y verificado sin disponer de información adicional de la organización. Así que, no sabemos con seguridad si España se incluye también en la lista.
La colaboración incluye tanto pequeñas cerveceras independientes como empresas de mayor tamaño. Entre las participantes citadas se encuentra Aliment Brewing, situada a pocos kilómetros de las instalaciones de Eggers Hops, mientras que Norm Brewing representa el extremo europeo de una iniciativa que conecta elaboradores separados por miles de kilómetros.
El objetivo es que cada cervecera desarrolle su propia interpretación de este lúpulo y aporte una nueva perspectiva al proyecto.
Las primeras cervezas ya empiezan a llegar
Las elaboraciones de New Moon Harvest se distribuirán durante octubre y noviembre. Una de las primeras referencias anunciadas en Estados Unidos es DRENCHED New Moon, una DIPA de 8,8% vol de alcohol elaborada por New Jersey Beer Co.
Esta cerveza es uno de los ejemplos de cómo las cerveceras participantes trasladan la propuesta al vaso mediante sus propias recetas. A medida que se publiquen más lanzamientos, será posible conocer nuevas interpretaciones de la misma materia prima.
La iniciativa también pretende conectar a profesionales y aficionados a la cerveza artesana a través de una experiencia compartida: probar cervezas elaboradas con un lúpulo cosechado bajo las mismas condiciones lunares y observar sus diferencias.
¿Puede la Luna influir realmente en el aroma del lúpulo?
Esta es la cuestión central del proyecto, pero conviene diferenciar entre una hipótesis y un resultado demostrado.
La maduración del lúpulo depende de múltiples variables, entre ellas la genética de la variedad, el suelo, el clima, el estado de la planta y el momento de la cosecha. Para determinar si la fase lunar tiene algún efecto independiente, sería necesario comparar datos de cultivo y análisis aromáticos controlando las demás variables.
El proyecto Terranean abre una vía de exploración y propone observar qué ocurre cuando los maestros cerveceros trabajan con un lote seleccionado bajo este criterio. No obstante, la información publicada no aporta resultados científicos que permitan afirmar que cosechar durante la luna nueva mejore el aroma o cambie las propiedades del lúpulo.
Por ahora, la iniciativa ofrece una oportunidad para experimentar, comparar elaboraciones y seguir profundizando en el conocimiento de una materia prima fundamental para la cerveza artesana.
La colaboración New Moon Harvest demuestra, además, cómo la cooperación internacional puede reunir a decenas de cerveceras alrededor de una misma pregunta. La respuesta definitiva sobre la influencia lunar sigue pendiente, pero las cervezas que están llegando al mercado permitirán conocer las distintas interpretaciones de un ingrediente tan reconocible como el Nelson Sauvin.
En resumen, El proyecto Terranean, impulsado por Eggers Hops, reúne a 90 cerveceras de 16 países en la iniciativa New Moon Harvest, que utiliza lúpulo Nelson Sauvin cosechado durante la luna nueva para elaborar diferentes cervezas artesanas. El objetivo es explorar si la fase lunar puede influir en las características del lúpulo, aunque todavía no hay resultados concluyentes que demuestren esa relación.
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