Parece el nombre de un virus terrible o un arma secreta tremendamente devastadora. Y realmente, aunque no son mortales, esta reunión de músicos con el nombre de G-5, es especial, brillante, intensa, absolutamente divertida y musicalmente exquisita. Sonidos de flamenco, pop, rock, rumba y muchas más pinceladas musicales, dan como resultado una pintura sonora, que te hace mover los pies sin parar; sin duda, una auténtica maravilla desde el primer acorde hasta el último.
Kiko Veneno, El Canijo de Jerez, Tomasito, Muchachito Bombo Infierno y Diego Pozo más conocido como Diego Ratón forman un grupo, donde la química funciona con los gestos y la mirada, para dar momentos únicos sobre el escenario. Sí, solo dos discos y se les tilda como grupo “Fantasma”. Pero aunque estén lejos del circuito musical y su desarrollo industrial, realmente están muy vivos. Y te hacen hervir la sangre con su excelente saber estar, y llenar el escenario sin olvidarnos de dos discos fantásticos.
El setlist no da lugar a sorpresas. Pero el inicio desenfadado y divertido con la rumbita acelerada de “Helsinki” que conectan con “El Cheque”, donde los pies se ponen a bailar sin parar y que nos llevan a “La Fiebre” y “El Quitao”, donde aparece la vena más flamenca es vibrante y fresco.
Reconozco que a nivel musical no es lo que suelo escuchar de manera habitual, pero el show es absolutamente dinámico y saben transmitir diversión y buen rollo que se contagia de manera instantánea.
“La Moto” es callejera y divertida, ”Badajoz”, ”Amilele” o “G-5” siguen añadiendo leña al fuego. Y por más que quieras escoger a uno de los músicos, todos son formidables y están a un nivel altísimo. Muchachito Bombo Infierno es mi debilidad, ya que le he visto crecer desde aquellas primeras entrevistas que pude hacerle en Radio Vallekas. Quizás junto a Kiko Veneno son en los que me fijo más por estar más metido en sus carreras musicales. Pero ojo, el resto no se quedan atrás.
“Pitagoras”, “Perdio” o “El Porro” son temas llenos de vida «con pellizco” que, no nos dejan indiferentes, y que, nos llevan de la mano a contrastes musicales al final de la noche con el rock más guitarrero en “40 Forajidos”, el tributo hecho con mimo y cariño a Peret en “El Muerto Vivo” y el final de fiesta con “Vaya Sarao”. Sencillamente increíbles.
Crónica y Fotos por: Charly Rock And Roll
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