El mundo del heavy metal español está de luto tras confirmarse ayer mismo el fallecimiento de Jesús Sanz, conocido como “Chepas”, guitarrista de la banda Lujuria. Según ha trascendido, se ha podido saber de qué falleció. La causa principal ha sido un cáncer que el padecía. Al encontrarse ya en una fase avanzada, tras su su ingreso hospitalario, no pido superarlo.
Jesús Sanz «Chepas» había participado con Lujuria recientemente en un festival benéfico celebrado en Castellón, precisamente en apoyo a la lucha contra el cáncer. Poco después de este evento, su estado de salud empeoró rápidamente, obligando a su hospitalización. A pesar de los esfuerzos médicos, no pudo superar la enfermedad.
La noticia ha causado un profundo impacto tanto entre sus compañeros de banda como entre los seguidores del grupo, que han destacado su talento, compromiso y cercanía.
En medio del duelo, han surgido también informaciones sobre el futuro de la banda. Según se ha comentado, un músico sueco se puso en contacto con el grupo ofreciendo la posibilidad de sustituir a Chepas. Sin embargo, Óscar Sancho, vocalista de Lujuria, ha sido tajante al respecto: no habrá nadie que ocupe su lugar. Para la banda, él es irreemplazable, no solo como músico, sino como amigo y parte esencial de su identidad.
Esto abre la incógnita sobre el futuro de Lujuria. Aunque no hay una confirmación oficial sobre si continuarán su trayectoria sin él, todo apunta a que cualquier decisión se tomará desde el respeto absoluto a su legado y al impacto emocional de su pérdida.
Comunicado oficialComunicado oficial de Lujuria:
«¿CÓMO SE MUERE UN TÍO?
Dolores de espalda, tal vez una lumbalgia… entraste en el hospital a ver qué tenías y ya no saliste. Cuando te miraron, el puto cáncer había avanzado por todo el cuerpo. No había nada que hacer. Y así os lo dijeron, a Begoña, la mujer más fuerte que ha parido madre alguna, y a ti. Y vosotros a nosotros.
Ricar Ricar, Gema, y yo entramos a verte. Sin saber qué se dice en estos casos, ¿qué hostias se dice en estos casos? ¿alguien lo sabe? Y tú nos recibiste así:
¿Qué pasa Chepas?
¿Cómo se muere un tío? Respondiste. Buff. Se nos paró el corazón. Se nos heló el alma. Se congeló el tiempo. Y luego, de donde sacarías fuerzas, preguntas ¿qué tal el bolo? Veníamos de tocar en Castellón en un festival contra el cáncer y no tuvimos ninguna duda de que ahí deberíamos estar. Arrancamos a hablar, te contamos el bolo. Sonreías. La procesión iría por dentro.
Ricar Ricar me repetía la pregunta al salir de la visita. Mi querida Gema me abrazaba en silencio. Ninguna noche hasta antes de ayer ha dejado de resonar en mi cabeza la pregunta. No, no he dormido bien, nadie lo ha hecho en la familia Lujuria. ¿Qué hará mi Chepas? ¿Qué pasará por su cabeza? ¿Cómo se muere un tío?
El sábado estábamos Maikel, Begoña y yo contigo. Estabas bastante sedado, pero abrías los ojos. Maikel te cogía la mano y te daba las gracias por todo lo que has significado en nuestras vidas. Parecías sonreír. Te recordamos algunas de nuestras increíbles aventuras, de esas que decías “Ojquitar no las cuentes que no se las van a creer” y eran ciertas. Moviste un brazo. De repente subiste tu mano derecha hasta el pecho y pusiste los dedos como agarrando una púa. Extendiste el brazo izquierdo y diste unos guitarrazos para después levantar el puño al cielo. Begoña, Maikel y yo nos miramos complacidos. Esa noche dormí algo mejor, yo no sabía cómo se muere un tío, pero sí como se muere un rockero de pura cepa. Dando un guitarrazo y levantando el puño. ¡Hostias!
¿Vais a Latinoamérica? Preguntaste. Yo qué sé Chepas, te dije. Pues sí, Chepas, vamos a ir. Vamos a hacer todas las fechas que tenemos pendientes. Y tú con nosotros. Dando guitarrazos. Levantando el puño. Rompiendo el aire.
Nos ha escrito un sueco con un nombre mu´ raro, que si hace falta te sustituye, nos ha dado la risa ¿sustituir al Chepas? Ni tú ni cien mil vikingos contigo haciendo sonar sus cuernos llegarían a las suelas de las botas de nuestro Chepas, sueco. Ni él, ni cien mil vikingos, ni nadie en este mundo o en cualquier otro. Nadie ha tenido, tiene o tendrá la actitud tuya, nadie.
Lo siento por el Lemmy y el Ozzy ahora que has llegado tú, se van a enterar de lo que es actitud.
¡Da ese guitarrazo! ¡Levanta el puño al cielo! Vuela Chepas, vuela libre.
¿Cómo se muere un tío?
Ni puta idea, pero un rockero se muere dando el último guitarrazo y levantando el puño. Como mi Chepas.
¡VIVA EL CHEPAS!»
Y solo podemos decir, que Jesús Sanz «Chepas» falleció con el puño en alto, haciendo lo que más le gustaba, su pasión por el heavy metal y tocar la guitarra sobre un escenario. Allá donde esté su legado queda ahí. Se le seguirá recordando, por lo que aportó al género y sobre todo a Lujuria.
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