Zeporock consigue consolidarse como el festival emergente de La Mancha con más de 1000 personas que acudieron a la cita.

Un total de 17 bandas fueron las que se dieron cita en El Toboso en la sexta edición de Zeporock. Bandas como: Anaut, The Sweet Vandals y Beluga fueron los cabezas de cartel. Junto con: Gagarins, La Vil Canalla, Shiva, NoProcede, Sugar Crush, Mamita Papaya, Trío Bravo, Alhora, James Vieco Band, Gorka Capel Tear in Rain o The Niftys cerraron el cartel de este año.

No solo esto, la localidad se puso en pie con actividades para todos los gustos, además de los conciertos. Es por esto que por el festival pasaron personas de todas las edades desde lo más pequeños, hasta más mayores. Un año más se llenaba de musicalidad durante las tres jornadas, 14, 15 y 16 de junio.

El Toboso contó con tres escenarios, zonas ajardinadas o la piscina del albergue Dulcinea con actividades para todos los públicos. Pasacalles, teatro, baile y mucho más.

El festival dio comienzo el viernes por la tarde con un chupinazo y los ritmos brasileños a golpe de tambores de la batucada albacetense Sambasores. Así recorrieron las calles sirviendo de hilo conductor entre los tres conciertos y el DJ que se encargaron de abrir esta propuesta musical. Actores del pueblo hicieron un entremés teatral que culminó con un concierto acústico desde los balcones de la plaza de El Toboso. El alocado rockabilly de La Vil Canalla, unido al más puro blues and soul de James Vieco Band y el denominado soul funk boogaloo de Trío Bravo, llevaron la música en directo a lugares icónicos del pueblo y bares, en una jornada gratuita que sirvió para calentar motores. La noche acabó a altas horas con el DJ Arrock Pegao en el albergue Dulcinea.

Para la jornada del sábado, el célebre sofá de las Basik Sessions, una singular plataforma que conecta a artistas con público a través de conciertos acústicos únicos, se desplazó por primera vez al Zeporock a la sombra de los árboles toboseños, con las actuaciones en acústico de Alhora y NoProcede.

El canalleo malasañero con fusión tropical de Mamita Papaya fue la propuesta más fresca para arrancar la tarde del sábado, que continuó con los precursores del trans-yeyé de lo más bailable y desvergonzado: los ciudadrealeños Sugar Crush. Le siguió la banda madrileña Beluga, con un directo intenso y visceral, que acabó mezclándose con el público en un improvisado acústico; los manchegos Shiva con su rock, stoner y progresivo-fusión desde Daimiel, y The Niftys, que con un arrollador directo y un sonido genuino que ha resucitado a Chuck Berry en Albacete. Desde Barcelona, continuó Tears in Rain, el power trío que atrapó al público con su particular fusión de grunge, post-rock, blues y psicodelia.

A media noche, Anaut, en una de las grandes apuestas del Zeporock, llevó a la estepa manchega el soul y R&B con ecos de los 70, seguido del regreso a los escenarios del cuarteto instrumental The Sweet Vandals, una de los grupos de soul-funk más influyentes de Europa, que con el poderío femenino de Maika, su cantante, hizo bailar a los zeporros y zeporras. El festival culminó la jornada del sábado con el surf de The Gagarins, y la ya tradicional sesión del residente DJ Reputo, y el DJ Hoodlover.

El domingo arrancó con los acordes del guitarrista toboseño Gorka Capel en un concierto único en la Bodega Campos de Dulcinea, que ofreció una visita guiada con una degustación de sus singulares vinos. Zeporock puso punto y final con un vermú zeporro gratuito acompañado de la música de Fuel Grass, que versionaron temazos de rock&roll al estilo de blue grass. Las joteras protagonistas del vídeo promocional Vente pal pueblo participaron de esta jornada y se arrancaron a bailar y a cantar.

 

 

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