¿Será que el ritmo de la constante lluvia en Euskadi va sincopado, y por eso hacen tan buena música? No lo digo yo, el público madrileño habló acudiendo en masa al concierto de Skakeitan y Glaukoma, el pasado 13 de Enero.

Con la sala Caracol llena y Skakeitan sobre el escenario, empezó a sonar esa inconfundible triada de “Galerari”. Parar de bailar fue muy difícil, más si te dejas envolver por las melodías de guitarra y piano de “Zerua Lurrera”, que vino en segundo lugar. La fórmula les funcionó fuese cual fuese la mezcla, ska con un rock tirando al Indie en “Gehiegi Amesteko”, esa base drum&bass de varias estrofas en “Tú aprobación”, unas composiciones que difieren entre sí y son muy originales. El grupo donostiarra lo tiene todo, una pareja de cuerdas a la altura de un trío de vientos, un batería y una pianista con muchos recursos que dan mucho juego, sin olvidarse de los registros del frontman. No es para menos, los diez años sobre el escenario se nota. Durante el concierto no se olvidaron de versionar a The Black Keys con “Lonly Boy”, ni de incluir un popurrí con fragmentos de “Je ne t’aime plus” de Manu Chao, “Toro” de El Columpio Asesino, entre otros. Para finalizar, no paró la fiesta ni los bailes, “Iraganeko” y “Mundu Berri Maten Mapa” cerraron el telón, ¡Faltó el ramo de flores!.

Dentro de la variedad musical de Euskal Herria, nos encontramos a Glaukoma, un grupo de Rap-Reaggea, que como bien dijo Juantxo, su vocalista, antes de comenzar con “Pixkanaka”, vinieron esa noche a bailar. “Semen de Tinta” vino después, una canción en la que el rap se impone sobre los ritmos instrumentales de música negra. En la tercera, titulada “Whisky vs Fanta” volvieron al Reaggea, quizás para coger fuerzas ya que lo bueno estaba por venir: Dedicada a los presos políticos vascos, “Herencia”, cuya letra es fabulosa y el contraste con la tranquilidad musical la convierten en todo un himno. Con la siguiente, ¡flash back!, en esta ocasión viajé a la última edición del Festivern, no muy lejos, pero los si algo he aprendido, es que esas conexiones solo pasan con temazos como “Gure Kaiola”. No faltaron “Pass the Weed” y “Pass the wine”, que se convierten en una durante sus directos, dos canciones incluidas en Kalima, su nuevo trabajo. Al publico se le vio disfrutar con “Jungle”, “Haizea” y “Dqem” que precedieron al apoteósico final: “One Two” y “Al Beat The Hits”.

¿Quién me iba a decir hace unos años, que iba a estar disfrutando con tanta variedad musical?. Si alguien considera que adicción por la música empieza a ser preocupante, que lo diga. Hasta la próxima.

Crónica por: Willy Copa.
Fotos por: Sarri

 

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