WiZink Center, lugar inmejorable para un evento de esa envergadura. Of Mice & Men, In Flames y Five Finger Death Punch, fueron los protagonistas de aquel memorable lunes 11 de Diciembre del 2017.

Nada más subir al escenario, Aaron Pauley, bajista y cantante de Of Mice & Men, saludó con un gutural diciendo España, indicó la procedencia del grupo (California), y junto con el resto de sus compañeros dio paso a “Unbreakable”, uno de sus primeros singles del año, que ha cosechado un gran éxito. No había mucho tiempo, así que sin apenas pausa continuaron con “Public Service Announcement”, en donde destacó la confrontación entre las diferentes estrofas. En la misma linea, sin respiros, la alternancia entre oscuridad y focos blancos, hizo que “Pain” fuese impactante. Después de estas tres, digamos que llego el final con las tres siguientes: “You Make Me Sick”, que refleja mucha rabia al mismo modo que su letra. “Warzone” uno de sus últimos singles, con apenas un mes desde su lanzamiento. Y “The Depths”, que terminó marcar una primera visita al país, sin precedentes, aunque por desgracia, no hubo tiempo para más de seis.

Al finalizar, un ejercito de pipas desplegó a toda prisa, la infraestructura de In Flames (que no era poca), empezando por colgar un telón semitransparente. Ese telón se mantuvo mientras sonó “Drained”, primera canción de su último trabajo (Battles), publicado el año pasado. El telón, junto con los potentes focos del WiZink, hicieron un gran efecto hasta el momento en el que se descolgó, en ese momento, dieron paso a “Before I Fall”. Encima del escenario, se alzaba una plataforma en forma de castillo, cuyas torres las ocupaban el teclista y en el otro extremo el batería, dicha plataforma estaba compuesta por leds, dando profundidad al escenario al ayudarse de la pantalla del fondo del escenario. Con “Everything’s Gone”, que vino en tercer lugar, el atento público se empezó a animar, pero no llegó a los límites establecidos en los conciertos de metal de Madrid, hasta que sonó una de las típicas “Take This life”. Por si fuera poco, a continuación tocaron “Trigger”, eso sí, quizás con un tempo un poco más lento respecto con la original. Otro temazo de Clayman: “Only for the Week” y por desgracia el último, pero no importaba, el concierto acababa de empezar. Para ser exactos, restaban trece, entre ellas, la cañera“Drifter”, “Moonshield”, con su interminable gutural y “Save me”, que sonó incluso mejor que en el disco. ¡Qué me dicen del final!, “The Mirrors’s Truth”, muy bien marcada, “The Quiet Place”, en la que al finalizar, batería y teclista, estuvieron lanzando la baqueta del primero en repetidas ocasiones. Poco después, llegó “The End” para unos In flames asombrosos, muy humildes y agradecidos con los asistentes.

Todo el mundo quería ver a Five Finger Death Punch, la mayoría de los asistentes estaban allí por ellos. Su intenso saludo a la banda al inicio de “Lift Me Up”, canción incluida en su nuevo L.P., cuyo título es A Decade Of Destruction, no hizo más que animarlos. Si los ves por primera vez, puede impresionar la escena con la que cuentan, como el pie de micro esqueleto-pistola, esa batería con los aéreos rojos, y la inmensa calavera con la que contaban para la ocasión, pero todo eso no sería nada sin sus emocionantes interpretaciones. En segundo lugar vino “Never Enough”, para recordarnos que su paso no sería suficiente, por mucha simbiosis entre los componentes, pegadizos riffs, ese potente bombo, e incluso la constante lluvia de púas, íbamos a querer más. Por suerte, aún estaban en la tercera (“Wash It All Away”), llegando así el turno del cantante para lucirse, sin olvidarse del solo. Si los descubriste en el Download, quizás Ivan no te sonaba como el cantante, ya que en su lugar cantó Tommy Vext, quien no se quiso perder este concierto y participó en “Burn MF”. Esa no fue la primera colaboración, como gesto de hermandad entre grupos, Aaron Pauley participó en el curioso poporrí de “Crazy Train” y “Enter Sandman” (Black Sabbath y Metallica respectivamente). Durante el concierto, hubo un trío de canciones con las que se pusieron más sentimentales, sobre el escenario quedaron Jason, con una guitarra acústica, e Ivan, quien soltó alguna lagrimilla en al terminar de cabtar “Far from Home”. Para finalizar e intentarse recuperar de ese momento emotivo, sonó “Coming Down”, sin embargo, la letra también es triste. Con “Jekyll and Hyde”, la cosa cambió, pese a la recurrente melancolía de las letras en pro de la musicalidad metal de la banda. Por último sin bises, las míticas “Under and Over it” y “The Bleeding”. Al parecer las púas no eran infinitas y alguno en el Wizink se quedó sin ella, pero no sin autógrafos, los miembros de la banda procedente de Las Vegas, se quedaron un buen rato firmando y saludado a los asistentes desde el foso.

Seguramente volveremos a verlos por la península, o al menos eso esperamos. Mucho metal y saludos.

Crónica por: Willy Copa.
Fotos por: Mikel Masa

 

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