Una auténtica pena que tan poca gente se hubiera concentrado en la sala Penélope cuando KIKE SUÁREZ & LA DESBANDADA iniciaron su descarga con una alargada versión del tema “Ángeles”. La triste ausencia de público afectó inicialmente a los músicos, que arrancaron un tanto fríamente su actuación. Javier Lozano al bajo, Goyo Web a la guitarra y Fer Alandes a la batería se daban a sus respectivos instrumentos, mientras el cantante Kike Suárez ataviado con sombrero de copa, gabardina negra y pantalón rojo decoraba con boas de plumas los pies de micro. Además conociendo el disco “Sueño a la vista” me chocó un tanto que a Kike no lo acompañara a la voz Esther Cabello.

8v7a1232

El segundo tema de la noche fue “Meses de erre”, otro tema destacado del mencionado disco, pero Kike y compañía no se limitarían a tocar material actual de la nueva formación, y así, las siguientes canciones que atacaron fueron “Planeta” de King Putreak y “Cuentos de ratas” de Huevos Canos, temas de antiguos grupos de Suárez.

La sala Penélope entró en calor según iba llegando más gente, de forma que Kike y los suyos se crecieron y el concierto se animó muy rápidamente, al punto que “Sirena” fue coreada por sonrientes seguidores de la banda, que habían llegado con retraso. Se podían ver asistentes ilustres entre las primeras filas como Oscar Sancho de Lujuria (¡Este tío no se pierde ni una!) o el tocayo compañero de andanzas de Suárez, Kike Turrón.

El carismático Suárez se despojó de la gabardina y lució la camisa del uniforme de servicio de limpieza municipal que llevaba debajo. La mezcla perfecta de lo macarra y lo glamouroso tanto en lo lírico como en lo visual. Más canciones: “Chari” con unos divertidos versos rumberos en el que Kike nos contaba cómo se había gestado la iniciativa de tocar con Maniática en la Penélope. Y mientras cantó “Virgen” Kike fustigó al guitarra Goyo con las boas, dejando el escenario de la Penélope con restos de plumas. El pegadizo estribillo de “Cenicienta” (“Tú lo estás flipando, chaval, si pretendes que me quepa el zapato de cristal. Tú lo estás flipando, chaval, contigo no encuentra rima mi dignidad.”) fue coreado por la sala con ganas. Y como broche final sonaron “La última vez” y “Trampas” de King Putreak.

Chavales, quiero pediros un poco de puntualidad para la próxima vez. Las salas y los grupos tienen horarios que cumplir, y si vamos rezagados las bandas empezarán con más desánimo y nos quedaremos sin los bises. Con tan sólo un poco de puntualidad, todos disfrutaremos más.

8v7a1418

Y llegaba el turno de MANIÁTICA. Desde hace años he podido disfrutar de ver en concierto al grupo de Javi Chispes Banda Jachís, pero nunca había podido ver a Maniática al completo. Por fin, hace ahora cuatro meses, pude quitarme esa espina y verles actuar en la madrileña Plaza de España junto a The Locos con motivo de la reivindicación de los derechos públicos, pero me quedé con muchas ganas de más rock libertario de los de Villena. Y en esta esperada fecha se presentaban en la Penélope para ofrecernos dos intensas horas de punk rock tan comprometido como divertido. No podía perdérmelo.

Sobre el bombo del batería Paco Fernández “Chato” se erguía el número 30 conmemorando su 30 aniversario. Y la experiencia es un grado pero que Maniática son un grupazo como la copa de un pino quedó demostrado desde sus más remotos orígenes.

Nos dejamos envolver por los formidables dibujos instrumentales de “Playa arábiga” que sonaron con ecos iniciando el concierto. Instantes más tarde apareció Vicente Ortega “Viri” para entonar los versos de la cañera “A ti que más te da” que los asistentes de la Penélope coreamos respondiendo todos a una. Pero eso era sólo el principio. “La confianza mató al hombre” y “No te creas nada” del Maniacrítica siguieron con toda la tralla que esperábamos.

Descargaron “Pepino” en la versión actualizada también para ellas rebautizado como “Pepino y Carlota”, porque la timidez para ligar la podemos padecer todxs, ¿Verdad?. Después un “puro rock n´ roll” con “Ciudadano de a pie” y “Whisky compadre” la historia de las gargantas secas que piden de beber a un antipático camarero que se niega a servir. Hay que hacer una mención especial a los potentes golpes del batería Paco Fernández “Chato” que repartió percusión a gusto.

Para presentar la esperada “Vitaminas A”, con esos reconocibles dobletes de guitarra entre Javi Chispes y Amador Fernández, “Viri”mostró un cartel con el símbolo anarquista: la vitamina que tanto necesitamos. Más caña de “El lado oscuro”: “Según convenga” y dejando clara la postura anticolonialista de la banda sobre la celebración del 12 de octubre, descargaron el clásico tema “Cristobal Colono”. Con “Intro Zapatista” “Viri” exhibió más carteles, esta vez por la causa de Emiliano Zapata. Después el canto guerrero libertario de “Los grillos kri kri” y las canciones que finalizan “El lado oscuro”: “Poder” y “Teledroga”.

Maniática hicieron un hueco en el repertorio también para una muestra en directo del trabajo de “La furia”: el disco con acertadas covers en castellano de The Clash, concretamente con “Seguro hogar europeo” (La versión de “Safe european home”) y después “Quien es aquí el terrorista” cambiando las eléctricas por acústicas sólo unos instantes para reponer fuerzas y sin dejar de lado la emoción ni un momento. Esta canción hubiera sido el momento perfecto para sacar los mecheros colectivamente en concierto si se siguiera haciendo.

Sonaron las protestas a la infame industria armamentística con “Venta segura” y “Y más tiros” con una cuña de tiroteos entre ambas canciones como el “One” de Metallica. antes de atacar con “Control y antecedentes”. Apasionantes las desenfrenadas “Tú sabrás” y “Números de plástico” (Reconozco en este punto que tengo una especial predilección por “Vitaminas A”) y “Marginado”.

Tras una cuña sobre la represión fascista, abordaron “Color de corazón” la lección de memoria histórica con el abuelo asesinado vilmente sólo por ser rojo. Los dibujos de bajo del siempre sonriente Luis Miguel Ruiz “Txispin” iniciaron la trepidante “Esto es un gran sitio” y a modo de homenaje al Duque Blanco, Javi Chispes interpretó una introducción de “Ziggy Stardust” de David Bowie que desembocó en “Lo que nos queda”.

No faltó en el repertorio “Brasi”, el sentido recuerdo para un ser querido desaparecido, y para ultimar el concierto, el canto a la libertad “Entre los barrotes” y “Eres libre” (la acelerada revisión de Bob Marley que de tan personal Maniática hicieron suya) y tras esta, el grupo se juntó en el escenario con la familia para inmortalizar y recordar estos grandes momentos.

Dos horas de punk rock comprometido y divertido a partes iguales. ¿Qué más se puede pedir? Pues que repitamos durante otros 30 años porque la máquina de Maniática no para y puede aún dar mucho de sí. Muchas veces la ilusión es más grande que la realidad y este concierto de 30 aniversario se presentaba muy prometedor, pero Maniática no sólo no defraudaron. Emocionaron.

Crónica por: Miguel A.R.
Fotos por: Mikel Masa

Quiero dedicar esta crónica a Nacho, el que siempre fue un gran fan de Maniática, de Banda Jachís, de Caperucita y la Guerra y de todo el trabajo de Javi Chispes y compañeros. Nacho, nos queda tu recuerdo muy vivo con esta banda sonora que tantas veces cantaste.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here