El año parece que está siendo bueno musicalmente hablando, al menos este comienzo que ha dado. Y nosotros lo hemos arrancado con varios eventos como el que venimos a contar en estas líneas. El pasado 12 de Enero acudimos a la sala Barco, la cual ya conocemos de anteriores conciertos y que se ubica en el barrio madrileño de Malasaña. Allí se dieron cita Jean-Luc Godard Street Band y Kerman.

La noche comenzaba a ritmo de Rockabilly de la mano de la otra banda del mismísimo batería de Boikot, Grass. Nos referimos a Jean-Luc Godard Street Band. El trio madrileño de Carabanchel y Vallecas vino a empezar 2018 con ganas, y así se dispusieron presentándose como un grupo de «Rockabilly Protesta». Con una actuación donde supieron compaginar temas propios, con versiones de clásicos conocidos y que no podían faltar en una noche como esta, que ahora veremos, nos fueron metiendo en el ritmo del concierto que estaba tomando. Hicieron las delicias para hacernos entrar en calor y meternos en el ambiente del directo, porque todavía quedaba mucha noche por delante. Y así fue, Roque (vocalista y guitarrista) fue presentado algunas de las canciones que allí tocaron en directo y le puso mucho empeño a todo cuanto hacia. Por otro lado, Álvaro (contrabajista) hacía las delicias a los coros con ese grito que le caracterizó, como si se tratara de un gallo de peleas. Además, él junto a Grass, marcaban el tempo en cada canción que interpretaban, dando cabida a un repertorio rico y variado como fueron: «1917 Ostias», «In The Doorway» de Mistfit, «Gatos de Madrid», «Blue Hotel» de Chris Isaak, «Blue Suede Shoes» de Carl Perkins y «Chapado A La Antigua», entre otros. Y no fue hasta llegar la parte del final de su actuación, cuando más público fue adentrándose a la sala, mientas los músicos siguieron demostrando que se encontraban muy agusto y cómodos en el escenario.

Después de una actuación más íntima, hicieron su entrada Kerman, que cuentan ya con dos trabajos discográficos a su espalda, «Jaia!» «Sociedad Limitada». Su entrada se hizo con energía, pues cada canción iba surgiendo una tras otra, casi a la velocidad de la luz. Buenas nos trajeron, solo tenías que seguir el ritmo de la música. Hacia la mitad de la actuación de la banda Ska/Reggae/Punk madrileña, el público entró en acción y no le quedó otra que moverse y bailar a ritmo de la música, entonces llegó el turno de de la pegadiza «Movimiento Pogo», o su canción en euskera «Dantzatu». Y la fiesta seguía con «Jaia!». También, llevaron a cabo una versión de «El Miedo Global» de La Gran Orquesta República o «Vida En Tensión», donde se produjo un encuentro de cuerdas. Se despidieron con un homenaje al Punk nacional con un popurrí de canciones de clásicos que todos conocemos, que consiguió poner el broche de oro a su actuación y para dar finalizado el concierto.

Crónica por: Gloria A.B
Fotos por: Pedro Bao

 

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