Esta semana Madrid se levantaba tal y como nos había dejado el fin de semana: nublada, oscura y mojada. Pero se podría decir que el 12 de marzo a partir de las 20.30 horas un latido hizo temblar los cimientos de la ciudad, cuyo epicentro se ubicaba en el Teatro Nuevo Alcalá: Enrique Villarreal, «El Drogas», hizo su entrada en la capital para traernos su gira por teatros, junto a su Rhythm & Blues Band.

Para ésta ocasión estuvo acompañado de un elenco de grandes músicos que hacían que el espectáculo fuera aún mayor. Junto al gran Enrique estaban Jose Luis Gómez Salas ‘Koki’ (flauta y saxo), Selva Barón y Patricia Greham (coros y percusión ambas), Brigi (batería), Txus Maraví (guitarra), Flako (bajo), Germán San Martín (piano, acordeón y teclados), y Javier Blazquez (trompeta).

Sonaba de fondo «Alguien tendrá la culpa» de Christina Rosevigne mientras el telón subía y la luz inundaba el escenario y nos descubría a Enrique junto a todos los músicos que antes he citado, para interpretar con esa fuerza que le caracteriza a El Drogas, «Enpujo pa’ki» de Txarrena. Esta entrada nos dejó muy buenas impresiones ya que pudimos disfrutar de un cuidado sonido y una decoración exquisita que nos dejaba claro ese ambiente íntimo en el que Enrique nos quería introducir. Continuó la noche con «Ya no anochece igual» y con un tema de Barricada, «Solo quiero tu boca».

A partir de éste momento sonaron «Collar abandonado», «Sueños rotos», pero Enrique no pudo quedarse quieto en el escenario y quería compartir la noche más cerca de todos nosotros por lo que bajó y se puso a recorrer los pasillos del teatro mientras interpretaba «Deja que ésto no acabe nunca» de Barricada. Sonaron después temas como «Todos los Gatos» y «No Sería Nada» de Txarrena para seguir con esta noche que se quedará marcada en nuestros corazones siempre. El momento emotivo de la noche vino cuando, Enrique Villarreal, antes de interpretar «Nada sin tí», se la dedicó a la madre de Gabriel Cruz, diciendo «que hay madres que incluso hoy nos enseñan a tener templanza entre tanta estupidez y tanta violencia». También tuvo una mención especial a la Huelga Feminista del 8 de Marzo interpretando «Con Tu Presencia», acompañado de Patricia y Selva. Antes de empezar a entonar la famosa «Cordones de Mimbre», dedicó dicha canción a las madres y especialmente a la suya, a la cual se refirió como «madre de posguerra», haciendo en esta ocasión un dueto mágico junto a Selva Barón y finalizando su interpretación con un gran abrazo de ambos y con un teatro puesto en pié sin parar de aplaudir.

A continuación sonó «Quién puede verla» y «Animal caliente», para poder disfrutar a continuación de «Un día nada más», versión de la afamada «Heroes» de David Bowie, que la dedicó «a todas esas historias y personas que han pasado por su vida, algunas mejores y otras más trágicas», pero tanto lo bueno como lo malo han formado parte de los pasos que ha ido dando en éste camino llamado vida. Sonaron también «Todo lo enamora» de Txarrena, «No me silbes», «Debajo de aquel árbol» y finalizó su actuación, aparentemente, con «La hora del carnaval» de Barricada. Pero no acabó la cosa allí, sino que Enrique y todos sus músicos interpretaron «Otros tragos» mientras recorrían el Teatro Nuevo Alcalá y acababan saliendo a sus puertas para dar por finalizada la noche junto a su público.

Noches como ésta son inolvidables e irrepetibles y sólo puedo decir una cosa como colofón de ésta crónica: ¡Gracias Enrique!

Texto y Fotos: Pedro Bao López

 

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