Fui casi sin conocer al grupo. La presentación en la Siroco de su nuevo disco “Lo apuesto todo a mañana” fue mi segunda interacción con su música y no salí arrepentido.

Habiendo escuchado brevemente por YouTube algunos de sus temas anteriores, el directo me gustó bastante más. Sí soy sincero, en mi primera escucha digital me parecieron esencialmente rockeros de bar aunque con cierto toque mojabragas. Eso sí, macarras dentro de lo suyo y vividores de la noche, lo cual les daba su estilo. Pero su actitud alegre, enérgica y picarona sobre el escenario, la enérgica interpretación y el buen manejo set-list y de las progresiones rockeras con que puenteaban algunos temas, los hicieron bastante más sugerentes para mis oídos y mis caderas. Desde luego, nadie puede negar que tienen temas buenos, rockeros y pegadizos, como “Cuando te acabas el tequila”, “Apunta y dispara” o “Ibuprofeno”, incluyendo además buenas covers de clásicos como “Groenlandia”. Por cierto, en este bolo sonó además “Feo, fuerte y formal”, tema para el que se subió al escenario el hermano del cantante.

Amigo Buster tiene un sonido rocanrolero de bar, urbano, con letras que hablan de amores rotos, vida nocturna y, por supuesto, rock and roll. Respecto a su trabajo anterior, “Rock and roll para señoras”, en “Lo apuesto todo a mañana” no encuentro mucha evolución, aunque tampoco creo que la buscasen. Más bien veo la consolidación de una identidad rockera que se mantiene fiel a su estilo. Su música es ligera pero ágil, amable aunque picante. Este equilibrio sonoro se refuerza con una buena compenetración entre los músicos, a los que nadie podrá decir que no lo gozan en el escenario, donde sudan la camiseta. Bajo las gafas de sol, las bocas sonríen. Sobre ellas, las cejas se estremecen, acariciadas por notas que emanan de la sangre. Disfrutan de lo que hacen y lo hacen bien: eso siempre se agradece.

Así, sonaron viejas canciones como “Me gusta esta ciudad”, “Ibuprofeno”, “Ay, ay, ay”, “Paranoia” o la genial “Apunta y dispara”, intercaladas por temas nuevos como “Cuando te acabas el tequila”, “En la casa de Ana”, “A tu ladito” y la homónima “Lo apuesto todo a mañana”. Me gustó mucho el feeling que tienen tocando, como interactúan los cuatro entre sí, especialmente los guitarristas (que se siguen el rollo durante los solos) y el bajista, que ni sabe ni quiere estarse quieto. Incluso el batería, que siempre suele quedar en un segundo plano para estas cosas, lo vivía con sus compañeros, especialmente con el bajista. Son buenos rockeros: duros por fuera y majetes por dentro. La gracia de su sonido no está tanto en lo que tocan, sino en cómo lo tocan, obteniendo un sonido limpio y equilibrado.

Por cierto, casi olvido resaltar la puesta de largo de Coque, nuevo guitarra solista, ágil y preciso con los punteos. Pero ea, a modo de conclusión, Amigo Buster ofrece un buen show con buenos intérpretes, que sí bien se quedará corto para los devotos del rock duro, gustará a quienes quieran pasar un buen rato, bailando y saltando con el sonido guitarrero de un buen rock and roll de bar.

Crónica y Fotos por: Zule

 

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