Noche de Folk Metal en Madrid, eso fue lo que se vivió en la Sala Taboo el pasado 19 de marzo. En esta ocasión contamos con la presencia de Ocelon, Salduie Lèpoka, que nunca antes habían tocado en esta sala.

Salduie 1

Los encargados de inaugurar la noche eran la formación que venía desde Zaragoza, Salduie y no era la primera vez que nos visitaban. Venían para seguir dando caña a su primer álbum «Imbolc», el cual nos presentaron en el verano de 2015 en la ya desaparecida Excalibur. Además venían con un músico menos, Victor Felipe uno de los guitarristas y también encargado de tocar el bouzouki. Por lo tanto, no pudimos disfrutar de «Caelia». También vinieron con un vocalista de voz limpia nuevo, Diego Royo, que estará temporalmente con ellos en las fechas que no pueda asistir Nem Sebastián. Por último, vinieron a presentar a su nuevo guitarrista Álvaro Pérez, quien acompañará a Victor con su guitarra, y podemos decir que era su primer concierto con Salduie.
Para dar comienzo su espectáculo, con una Intro más conocida como «Iber», fueron entrando al escenario y dieron paso a «Imbolc», el tema que da nombre al disco, donde después hizo su entrada Diego Royo, quien más cercano se sintió al incondicional adaptándose muy bien a la banda. Seguido a esto, «Pyrene» llegaba de la mano de Diego Bernia (guturales), quien nos contaba que se trata de la historia del origen de los Pirineos. Con la llegada de «A Brindar» nos invitaban a coger nuestras cervezas, alzarlas al aire y brindar con ellas, y no solo eso: hicieron que el público cantara el estribillo. Tomándose un respiro los vocalistas, salían del escenario para coger fuerzas para el final de su actuación. Mientras tanto, la formación nos amenizaba con la instrumental «Cutios», con un sonido agradable a nuestro oídos donde sobretodo destacaban los vientos, llenando de armonía a la melodía gracias al Whistle de David y al sonido progresivo gracias a la guitarra. Después de esto, Diego Royo Diego Bernia volvían al escenario para hacer posible «Hidromiel», un tema que les ha acompañado desde sus inicios cuando comenzaba su andadura y ya de entrada los allí presentes coreaban su titulo. Cuando ya se iba desgranando la canción, el público se fue entregando mucho más. Su actuación ya iba llegando a su fin, y en este momento interpretaron «La Senda del Cierzo», la cual grabaron en su maqueta y después incorporaron en su primer disco, donde volvimos a disfrutar de la gaita. Y para despedirse escogieron «Numancia», donde el teclado ganaba en presencia. A lo largo del concierto tuvieron una serie de problemas técnicos menores, que se hicieron visibles en algunos momentos en la guitarra y los vientos. Esto ya había terminado, pero ya que el incondicional no hacía más que pedir con fuerzas una más, volvieron con un bis de la mano de un tema nuevo, que nunca antes habían tocado, «Vozka», con un público que tenía ganas de más, pidiendo nuevamente otra canción y no pudo ser, ya que tenían que dar paso a las formaciones que quedaban por ver.

Lepoka 1

A continuación llegaban desde La Plana, Lèpoka, que nos visitaba para presentar su primer álbum «Beersekers». Además, como ya comunicaron en las redes sociales Juan Palomo (guitarrista), dejaba la formación. El nuevo guitarrista que entraba en la formación era Dio, con una entrada que les ha venido muy bien para que el concierto pudiera seguir adelante y en lo próximo que tengan por delante. Algunos de los músicos salieron al escenario con pintadas de color azul en sus rostros y cuerpo al puro estilo BraveHeart. Son una banda que incitan a la fiesta y beber en la taberna. A su favor decir que, supieron sacar partido al espacio que tenían, lo aprovecharon al máximo moviéndose y bailando sobre el escenario, contagiando del mismo modo al público. Hay señalar que el violín no se escuchaba apenas, pero se expresaba con facilidad por el escenario. También destacar que la gaita tenía un detalle que le hacía única, llevaba como accesorio que le complementaba una cabeza de dragón. Al inicio hicieron su entrada con una Intro, que se cortó a la mitad, por lo que tuvieron que repetirla. Por otra parte, nos hicieron brindar a ritmo de «Skal!», un tema muy de taberneros que trata de alzar las cervezas y seguir brindado. Sin embargo, como nos decía Dani (vocalista) nos marchamos a tiempos folclóricos con «La Taberna de los Troll», donde Zaph (bajista) destacaba con unos punteos con el bajo. La fiesta ya estaba asegurada por todo el ajetreo y movimiento que se respiraba sobre el escenario. Seguidamente llegaba «Beersekers», el cual da nombre a su primer disco, con un público muy entregado que no paraba de saltar y cantar y un resonante solo de guitarra de DioAl final los allí presentes terminaban entre aplausos, lo que se repitió en más momentos durante el concierto. Y otro de los temas que nos presentaban era «Sexcalibur», la historia de una espada. Para despedirse escogieron «Chupito», donde Samu (violinista) abrió una botella de cava la agitó y la esparció entre los allí presentes dándoles un trago de esta. Cuando la botella se terminó, abrió otra más para repetir de nuevo la misma operación. Muy bien se lo tuvieron que pasar todos los que se acercaron al concierto, porque pidieron un tema más y no pudo ser posible, ya que no había más tiempo.

Ocelon 3

Para dar por concluida la noche llegaban los madrileños Ocelon, que también presentaban su primer álbum de estudio, “Of The Lost Heritage”. Fue un día triste para la formación porque Teresa Peciña (gaitera y flautista) se despedía de la banda, con la cual había estado cuatro años compartiendo la experiencia, con este concierto. Además presentaban a su nuevo guitarrista, David que se estrenaba con la formación en esta fecha. Antes de nada, hay que decir que tuvieron el mejor sonido de la noche en comparación al resto de actuaciones.
Con «To The Ocelon» la Intro que siempre está en sus conciertos, iban haciendo su entrada al escenario. Con ello, dieron paso al primer tema del setlist que nos tenían preparado, «Moonhunter», donde terminaron dando las gracias a todo aquel que se encontraba por la sala. «Homeland» quisieron dedicársela a todos aquellos que estuvieron desde sus inicios apoyándoles y siguen hoy en día. El público tan agradecido terminó rompiendo en aplausos. Con «Comunion» el incondicional no paraba quieto. No solo esto, se vivió el momento de mayor cercanía, porque fue aquí donde recibieron el calor de sus fieles seguidores. A continuación un tema que todavía no habían interpretado en directo, «Forest of Mist», que cuenta con mucha melodía y donde el violín ganaba más protagonismo y contaban con unos acordes más contundentes y pesados por parte de las guitarras y del bajo. Con «Pilgrimage» vimos como Luis (vocalista) terminaba de rodillas emocionado, por todo el apoyo que estaban teniendo a lo largo del concierto. Y rescatando su demo llegaba «Among The Mountains». Fue aquí donde nos invitaban a comprar algún articulo de su merchan como el disco o la camiseta. Por otra parte, nos sorprendieron con un tema en acústico que podemos encontrar en el disco que nos presentaban, «Raven’s Crown» reviviendo de esta manera el momento más íntimo de la noche, donde Caco (bajista) salía del escenario para volver con más energías después. Pudimos ser testigos de que el público tenía muy presente a la formación, por lo que no paraba de vitorearla y corear su nombre. Y finalmente se marcharon por todo lo alto con «Ashen», donde pudimos disfrutar por última vez de los encantos de Teresa y en esta ocasión poniendo su voz en este último tema con el cual se despedía de la formación. Y para terminar David ofreció unas últimas palabras por la despedida de Teresa y por su entrada a la formación a la guitarra.

Crónica por: Gloria A.B

Fotos por: Carlos Sobrino

 

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