El pasado fin de semana y sin ir más lejos el 15 de septiembre nos acercamos a la sala Siroco, porque algo había que celebrar, y es que el power trío Los Brazos volvían a Madrid con nuevo disco bajo el brazo, el CD grabado en directo, “Live”, durante la gira Gas Tour. Y ahora tocaba presentarlo.

Nos encontrábamos una sala bastante llena y lo cierto es que pasamos mucho calor allí dentro, porque habían quitado el aire acondicionado, pero solo queríamos disfrutar del concierto. Así que Los Brazos salieron a escena y dio comienzo el concierto. “Not My Kind” llegaba sin bajar las energías. La batería se encargaba de marcar los cambios de tiempo y la guitarra rugía sin cesar. “Cold” se convirtió en la más tranquila y cálidas de todas, mientras que los presentes no podían dejar de prestar atención a lo que estaba sucediendo en el escenario. Sin duda, se convirtió la más bluseras de todas. Con “The Rain” contaron que hace 7 años empezaron esta andadura. Y es que en una cafetería de Madrid en la que entró Willy (voz y guitarra) una vez, se encontró con que esta canción estaba sonando en R3. Cuando interpretaron “Magic”, una de las canciones más especiales para los músicos, contaron que está canción la usaron para apoyar la lucha y la instigación el cáncer infantil o de desarrollo, ya que Marcos Usia (que se encontraba en el concierto) les trajo en una ocasión a la sala Honky Tonk para llevar a cabo un concierto especial en apoyo a esta enfermedad. Así surgió la Asociación Anita. Todos fueron anécdotas para compartir y recordar, como el momento en el cual nos hacían recordar su comienzos, al contar que ellos empezaron haciendo versiones. Entonces interpretaron “Free Bird” de Lynyrd Skynyrd.

El público gozaba con locura, se notaba que se lo estaba pasando bien, tanto como los músicos desde el propio escenario, a pesar del calor que estábamos pasando. Y entre aplauso y aplauso les entraba la locura. Alzaban los brazos en alto, bailaban y también coreaban cuando Los Brazos lo pedían. Sin embargo Los Brazos no pararon de rocanroelear y mientras las canciones salían por si solas. Hacia la parte del final Willy cambió su guitarra a una Gibson. Incluso había momentos en los que Willy y Txemi (bajo) se seguían mutuamente sin parar, contagiados por los riffs de sus instrumentos, demostrando que la música esta viva y que lo estaban gozando con toda su adrenalina, con la que nos contagiaron a todos y todas para hacernos participes de esta locura, donde terminaron empapados de sudor, y en la que ellos se sentían cómodos y consiguieron trasmitir todo su calor.

Gran noche, pero la próxima vez que pongan el aire acondicionado en la sala Siroco, porque era insufrible el calor que se pasó allí dentro. Terminamos estas lineas compartiendo un vídeo resumen del conciertos. Gracias por las botellas de agua.
¡Gracias a todos y todas los y las que os acercasteis!  

Crónica por: Gloria A.B
Fotos y vídeo por: Pedro Bao

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here