El pasado 11 de octubre y previo al puente del Pilar nos acercamos a la sala We Rock de Madrid, porque algo bueno sabíamos que se iba a liar allí dentro. Grapeshot, Basalto y Dead For Life se dieron cita esa noche.

Abriendo el concierto llegaban Dead For Life, banda en la que Toro (cantante y guitarrista) fue también el guitarrista de Become Wrath en su día y a quienes conocimos en Barracudas, cuando compartieron escenario con los suecos Chine, en su primera visita a Madrid. La formación practica una mezcla de Southern Metal, Trash Metal y Metalcore. Sus letras están escritas en castellano y lo destaco, porque cada vez hay menos bandas que se prestan a ello. Y dicho esto pasemos al concierto. Arrancaron con un redoblecde de batería y de pronto llegó «Hijos de la Traición». Además aquí se percibió mucha conexión entre los guitarristas. Siguieron con canciones como «Mi Sangre», «Bronco Salvaje», «Nekromántica», o «E.T.D». También presentaron un tema nuevo en el que decían: «Estás perdiendo el tiempo». Eramos pocos las personas que estuvimos acompañadoles, pero disfrutamos de una gran actuación. Toro era quien se dirijia a los presentes y quién presentaba cada tema. Además la batería estuvo bien presente y a veces era más potente y otras más pausada. De hecho hubo momentos, donde el resto de músicos le seguían con sus acordes. Y en el final aprovecharon la ocasión para dar las gracias por venir al concierto y al resto de bandas por contar con ellos para el concierto.El concierto seguía con los portugueses. Basalto llegaba a Madrid por primera vez. Venían a darse a conocer y a presentar su nuevo disco “Doença”, que se convierte en el segundo de su carrera. El power trío practica Doom Metal con Stoner.  Su música era bastante densa y sus canciones muy largas. Además eran muy instrumentales, aunque en algunos momentos introducían guturales, pero muy pocas veces. Además, en sus canciones tenían ciertos matices oscuros. El guitarrista era la cara más visible y trasmitía, que era él quien llevaba el peso de la banda. Sin embargo, el batería marcaba con intensidad con sus baquetas la profundidad de la atmósfera. Y un bajo muy preciso hizo todo por estar en su sitio, llegando a posicionarse fuerte. El resultado de todo esto era bastante técnico. Tocaron canciones com: «VII», «X», o «XII». Y el público estaba quieto con la mirada fija prestando atención a su música. Esto fue fruto de una actuación inquietante, la que amenizó parte de la noche.El concierto terminaba con la actualización de Grapeshot, quienes se encuentran en la fase final de la gira presentación de su segundo disco «All About To End». Una banda que se está haciendo un hueco dentro del Stoner/Trash/Groove. El setlist sirvió para dar un repaso a su carrera, donde pasaron por temas de sus inicios y otros más actuales. Con ellos llegó el momento de la noche, donde más público se concentró en la sala. Tenían un sonido bastante potente y como nunca antes habían sonado. En el escenario tenían los dos micros que ya forman parte de la banda. Por un lado se encontraba el que está compuesto por un barril de cerveza en la base y junto a él una pila de cervezas, de las que Esteban, frontman de la formación se ha bebido a lo largo de su vida. Este era el micro que él usaba. Por otro lado, tenían el que se compone por una rueda en la base junto con restos de los que han sacado de un desguace. Sin embargo éste fue el que uso Borja en sus coros. Venían con las pilas bien cargadas dispuestos a darlo todo y así pasó. Canciones como: «Sons of Betrayal», «Riot», «You Wouldn’t Let Me Go», «Johnny», o «New Kinda Pain», fueron algunas de las que interpretaron. A lo largo del concierto invitaron a un chupito de Thunder Bitch a todos los asistentes. Allí tenían la botella preparada. Además el público estuvo muy receptivo. Fueron de menos a más. Además José (guitarrista solista) y Borja (bajista) conectaron a la perfección con una lucha de titanes frente a frente sobre las cuerdas. Y Esteban (vocalista) estuvo muy receptivo y cercano al mismo tiempo, presentaba las canciones. La batería de Marcos era tan potente y tenía tanta fuerza, que metía mucha tralla. Y vimos a Javi con mucha entrega también a la rítmica. Con todo esto, superaron el nivel de expectativas de los y las que se acercaron, sabiendo contagiar sus energías a todos los rebeldes que se encontraban allí, demostrando que están en buena forma y que aún tienen mucho que dar. Crónica por: Gloria A.B
Fotos por: Pedro Bao


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