Los días 8 y 9 de Junio volvía la segunda edición de Garage Sound Festival, al mismo recinto que le vio nacer, el Auditorio Miguel Ríos de Rivas (Madrid). Una oportunidad de poder unir el mundo del motor con una buena dosis de Rock.

El primer día del festival pintaba ser una jornada pasada por agua al completo, lo que se convirtió en la protagonista del día. Pero prácticamente se puso a llover horas antes y durante los primeros conciertos de esta jornada. Al igual que la edición pasada de Garage Sound Festival contó con una exhibición de coches y camiones junto con un espectáculo de Free Style que se enlazaba con las actuaciones.

Antes de dar paso a las actuaciones, vamos a detallar cierto detalles que podrían servir para mejorar en una siguiente edición. Hemos podido ver que este año la zona de Food Truck era más escueta, ya que solo se podía elegir cinco opciones para la gente que le gusta la carne, no tuvieron en cuenta a los veganos y vegetarianos, ya que solo podían consumir un bocadillo de tortilla de patata. Además, ya el primer día se agotó el pan para bocadillos. Por otro lado, me gustaría resaltar que el espacio que ofrece el auditorio es muy rico y puede dar mucho juego. Creo que estuvo poco aprovechado para los conciertos, ya que no se podía acceder a las gradas y había muy poco espacio destinado para que los allí presentes pudieran ver los conciertos. De hecho, debido a esto parecía que había muy poco público en el festival y de hecho había un poco más que en la edición pasada. Interesante idea es que haya un stand de firmas para las bandas, pero no se aprovechó para ello; ninguna banda se pasó por el stand, por lo que no se sacó partido al tema de firmas. Pero, en cuanto al sonido puede percibir que le faltaba fuerza, un poco más alto hubiera estado mejor. Por último, me sorprendió ver una zona destinada a una guardería, ya que había familias con hijos, lo que ayudó a que los más pequeños pudieran descansar cuando quisieran y jugar con otros niños, algo de lo que deben de aprender otros festivales. Dicho esto pasamos a centrarnos en los conciertos.

La banda que inauguró el festival fue Stone Broken, que llegaban para presentar su segundo disco «Ain’t Always Easy». Su sonido estaba ligado al Hard Rock, un sonido que por momentos recordaba por alguna pincelada a Nickelback, Perl Jams o Alter Bridge. En sus filas se encontraba Roby a la batería que le ponía mucho ímpetu a todo lo que hacía a las baquetas, ya que ella con su expresión y movimiento de cabeza dejó bastante claro cuáles eran sus intenciones y las ganas que tenía de enfrentarse al público. Por otra parte, Rich Moss, vocalista supo deleitar a los poco que se acercaron a este comienzo del festival, que fueron solo unas pocas personas con canciones como «Let Me Go», «Hearbeat Away» o «Save Tomorrow».

Mammoth Mammoth fueron los siguientes en salir a escena. Ellos venían practicando una mezcla de Hard Rock con Stoner con un vocalista, Mikey Tucker que supo atraer la atención del público, ya que no paró quieto ni un momento llegando incluso a tirarse por el escenario o bajar de este para mezclarse con el público sin parar quieto ni un segundo. Entre tanto, vimos como trepaba por una de las columnas del escenario como si fuera el hombre araña. Su actitud demostró ser bastante desenfadada y desafiante, muy propia de un alma libre. Estos hombres de cromañon australianos calaron a ese público tan maravilloso que dejó sorprendese con sus singularidad, donde no faltaron canciones como: “Fuel Injected” o “Sleepwalker”, como algunos ejemplos.

Pasamos a degustar el directo de The Temperance Movement y nos volvemos locos ya que nos hicieron viajar en el tiempo para recordar el Rock de los 70, con esa flamante voz que tenía Phil Campbell y como se movía sintiendo la música sin dejar de bailar, sobretodo con ese movimiento de pie, donde se rezumaba momentos tan rocanrolescos. Fue una delicia degustar esta actuación, ya que para nosotros fue una de las mejores de esta primera jornada de Garage Sound Festival. Una de las canciones que se pudieron disfrutar fue una que siempre les ha acompañado “Midnight Black”, o también no faltó “Love and Devotion” o «Deep Cut», haciendonos recordar al clásico Rock, por lo que quedamos muy satisfechos.

Hardcore Superstar son una de esas bandas hechas para el directo, ya que su vocalista Jocke Berg aprovechó al máximo el escenario dejándose caer sobre este, ya que sabía moverse con facilidad y trasmitir que aún tenían fuerzas suficientes para que los más inquietos sintieran su magia gracias a su puesta en escena. También se bajó del escenario a la zona VIP (a la que sólo podían acceder quien  había comprado la entrada VIP), donde sintió de cerca al incondicional estrechando sus manos. Por otra parte, en sus filas se encontraba Scott Gorham quien es también guitarra de Thin Lizzy. Ya en la parte del final Magnus «Adde» Andreasson, batería de la formación fue dándole a las baquetas mientras que un roadie que había en ese momento, se puso a desmontar su batería poco a poco, lo que demostró que en cualquier circunstancia se puede tocar la batería sin ningún impedimento, que habilidad. «My Good Reputation», «Last Call for Alcohol», «Electric Rider», o la ya conocida «We Don’t Celebrate Sunday»  fueron canciones que vieron despertar a los presentes.

Sin embargo Buckcherry, uno de los platos fuertes, no fueron los más afortunados de este día de festival. El sonido no estaba a su favor y Josh Todd, que es el vocalista le faltó fuerza en la voz, pero aún así estuvo dirigiéndose al público en todo momento aprovechando el espacio del escenario a su favor. Tampoco se escuchaba a Stevie D.(guitarrista). Pero esto no impidió que el incondicional se lo pasara bien y disfrutase de la actuación. Y fue aquí, donde se concentró la mayor parte de público de todo el festival. Los espectadores disfrutaron de canciones como: «Lip Up», «Crazy Bitch» o «Nothing Left But Tears», entre otras.

Una de las actuaciones más esperadas fue la de Danko Jones, quien se preocupó en todo momento para que los presentes se lo pasaran bien durante su tiempo en el escenario, haciendo bromas sobre cómo se pronuncia su nombre en España, donde el público siguiendole en la broma lo pronunció y coreó de esta guisa para seguir con el cachondeo. También hubo un momento, en el cual pidió que le alumbraran más en el esceranio, con unas luces más blanquecinas para dirigirse al público con unas gratas palabras. Por eso la conexión con el incondicional era más que evidente. Entre algunas de las canciones que interpretó estaban algunas como: “Code of the Road”, «Firt Day», «Full Of Regret» o «Had Enough».

Motorjesus fueron los encargados de cerrar esta primera jornada del festival y lo hicieron por todo lo alto con canciones como: «Motor Discipline», «Electric Relevation» o «Fuel The Warmachine» con una puesta en escena que prometía. Los chicos estuvieron presentando su nuevo disco «Race To Resurrection», recien salido del horno, ayer mismo. Los alemanes derrochaban energía y demostraron ser el espíritu del festival, ya que iba como anillo al dedo con la idea principal.

Crónica por: Gloria A.B
Fotos por: Pedro Bao

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here